La tecnológica del transporte más grande del mundo, Uber, vuelve a sentarse en los tribunales de Reino Unido.

En junio de este mismo año, la tecnológica conseguía recuperar su licencia de operaciones en el país durante 15 meses más. Supeditada a los controles de Transports for London (Tfl) y al cumplimiento de las medidas de seguridad exigidas por el regulador. Además de mantener una buena relación con el Gobernador, asegurar la seguridad de la compañía respecto a sus pasajeros y conductores y, muy especialmente, confirmar la desaparición de Greyball,–el sistema de localización de empleados de la administración pública con el objetivo de evitar los controles–. En este sentido, el tema que preocupa a Uber en Reino Unido en este momento son, precisamente, los conductores de la plataforma.

Resuelto el tema de las licencias, ahora Uber se enfrenta a una sentencia emitida por un tribunal de empleo en Londres respecto a la actividad de varios de sus conductores. El juez en cuestión consideró que estos operaban como empleados, lo cual implicaba la concesión a los mismos de derechos a los trabajadores, pago de vacaciones y el pago del salario mínimo impuesto en el país. Hace dos años y medio que esta sentencia está sobre la mesa y, ahora, Uber tiene dos días para apelar a la condición de autónomos en de los conductores en su plataforma y confirmar que los cambios en la aplicación para con sus conductores garantizan las mejores condiciones de los mismos.

Si la pérdida de licencias de Uber en Reino Unido ya puso en peligro la continuación de la compañía en uno de los mercados europeos más rentables para la tecnológica, según las cifras de la compañía, el pago de nóminas a sus 50.000 operarios en el país supondría la sentencia definitiva para la empresa. De momento, no está clara la decisión que tomarán los tribunales británicos, aunque si bien es cierto que la jurisprudencia marcada por compañías como Deliveroo ya se han decantado por el lado de las tecnológicas. Una posición radicalmente en contra de las medidas en favor de los derechos de los trabajadores que el Gobierno de Reino Unido ha estado planteando para los próximos meses.

Los conductores de Uber al norte de Europa tienen planeadas huelgas como modelo de presión al tribunal británico para decantar la decisión a su favor. Una huelga que tiene antecedentes en otros países; en España, concretamente, los conductores de VTC ya efectuaron dos días de paros continuados. El primero de ellos, gestionado por la propia compañía, ofreciendo viajes gratis. ¿El objetivo? Bloquear el Decreto Ley del Ministro de Fomento, José Luis Ábalos, que pondría en peligro el futuro de la tecnológica en el país. Un día después, los propios conductores de licencias VTC, las necesarias para operar en España, bloquearon algunas de las vías principales de la capital con el mismo objetivo. La realidad es que, aunque no como Decreto Ley, la propuesta de Ábalos siguió su curso con todas las garantías del Congreso.