Halloween y el Día de los Muertos están a la vuelta de la esquina y si ayer te recomendábamos cuatro terroríficos videojuegos con los que sentarte a pasar miedo, hoy hacemos lo propio centrándonos en películas y series del catálogo de Netflix, de fácil acceso para cualquiera. En esta pequeña selección podéis encontrar desde clásicos como las casas encantadas o las posesiones demoníacas hasta terrores mucho más reales y palpables. De todo y para todos.

Y si os quedáis con ganas de más, podéis consultar cuáles son las mejores películas, de terror o no, ambientadas en Halloween.

https://hipertextual.com/2017/10/mejores-peliculas-halloween

El ritual

El inabarcable catálogo de producciones de Netflix hace que nos encontremos con películas mediocres y sin nada que contar, con proyectos descerebrados y efectivos o con inesperadas sorpresas como esta. Aquí todo empieza con el viaje de un grupo de amigos de la universidad que les llevará a las profundidades de un misterioso bosque donde el terror comenzará a aflorar. Las reminiscencias nórdicas aportan frescura a un planteamiento efectivo.

The Invitation

Aquí el terror es mucho más sobrio y subyacente, nunca del todo explícito. La película de Karyn Kusama, elegida como mejor película del Festival de Sitges en 2015, tiene su primer acierto en una premisa sumamente ordinaria: una cena entre amigos. En ella se reencuentran Will y Eden, otrora pareja que no pudo superar la pérdida de su hijo años atrás, tras haber rehecho sus vidas. Toda la película transcurra en un solo escenario, la casa donde tiene lugar la reunión, y poco a poco la tensión y la intriga van in crescendo. No esperéis monstruos ni terrores paranormales si no un thriller psicológico bien llevado y que, gracias a su impactante tramo final, deja poso en el espectador.

Verónica

Una de las más destacadas e internacionales películas de terror del cine español. Paco Plaza, que ya trabajara en la reputada y muy recomendable [REC] junto a Jaume Balagueró (director, a su vez, de films oscuros muy interesantes como Mientras duermes, Musa y Los sin nombre), adapta libremente el polémico 'caso Vallecas', una de las historias paranormales más recordadas de la historia española. Es cierto que cae en agrandar y exagerar los "hechos reales" pero termina siendo una película muy satisfactoria.

El juego de Gerald

Basada en una de las casi infinitas obras de Stephen King, lo que empieza como una pelícua romántica en la que un matrimonio en horas bajas decide realizar un viaje para intentar reavivar la llama del amor, termina como un film en el que la intriga, el terror y la supervivencia toman todo el protagonismo. Y es que en medio de un juego erótico en el que la mujer es esposada a la cama, su marido cae fulminado por un infarto. Lo que sigue es pura angustia de la mano de Mike Flanagan (......), uno de los realizadores más prolíficos en el género del horror y que, precisamente, es el encargado de la serie del momento.

La maldición de Hill House

Ya habrás leído, oído o visto sobre ella. Y es que todo el mundo habla sobre la que para muchos es la mejor serie de Netflix en mucho tiempo. Es posible que el terror y el formato episódico no se lleven demasiado bien habitualmente pero en este caso todo encaja a la perfección. Flanagan sabe mantener la tensión y, sobre todo, dar espacio a personajes profundos y muy interesantes, algo que por limitaciones de tiempo no solemos ver en las películas del género. La historia de estos hermanos, que vivieron una larga temporada en una casa encantada, es lo mejor que ha dado el género en los últimos tiempos.

Al borde de la realidad

Una de las propuestas más frescas y recientes de la lista. En esta serie documental de seis breves episodios, personas "reales" comparten sus miedos y sus experiencias relacionadas con el terror y lo paranormal que, de la mano de cuidadas recreaciones, ponen los pelos de punta hasta a los más incrédulos. El entrecomillado viene a que, dado el nivel de producción y lo esotérico y paranormal de todas las historias, al final resulta complicado saber si realmente estamos ante vivencias personales.