De la misma manera que las series de televisión, además de los directores y guionistas de cada episodio concreto, tienen a uno o varios showrunners que deciden acerca de hacia dónde va la historia que nos están narrando y a qué hechos fundamentales se enfrentarán los personajes protagonistas, las sagas cinematográficas pueden servirse también de un maestro de ceremonias como el estadounidense Kevin Feige, que supervisa cada aventura que viven los superhéroes del Universo Cinematográfico de Marvel desde el inicio de este proyecto con películas entrelazadas, y así garantizar que el conjunto resulte coherente en su desarrollo, su espíritu y su estilo y nunca pierda la cohesión, de forma que se cumplan los objetivos que Marvel Studios se propuso a partir de Iron Man (Jon Favreau, 2008).

Este productor de Hollywood nació en Boston, capital del estado de Massachusetts, en junio de 1973, y creció en Westfield, el pueblo mediano de Nueva Jersey en cuyo instituto se graduó antes de unirse al alumnado de la Escuela de las Artes Cinematográficas de la Universidad del Sur de California, la misma en la que habían estudiado también algunos de sus cineastas preferidos: George Lucas (Star Wars), Robert Zemeckis (Back to the Future, Forrest Gump, Contact, What Lies Beneath) y Ron Howard (A Beautiful Mind), además de otros como John Carpenter (In the Mouth of Madness), Ryan Coogler (Black Panther), Scott Derrickson (Doctor Strange), Rian Johnson (Brick), Bryan Singer (Superman Returns) o Lee Unkrich (Buscando a Nemo).

Su afiliación al séptimo arte, sin embargo, le viene de familia, pues resulta que su abuelo materno, Robert E. Short, fue el jefe de producción de series televisivas como El rebelde (Nick Adams y Andrew J. Fenady, 1959-1961), El hombre del rifle (Arnold Laven, 1958-1963), Patrulla 54 (Nat Hiken, 1961-1963), El show de Dick Van Dyke (Carl Reiner, 1961-1966) o The Edge of Night (Irving Vendig, 1956-1984). Así, no es de extrañar que Feige solicitara incorporarse al mismo centro estudiantil fundado por artistas tan notabilísimos como D. W. Griffith (El nacimiento de una nación), Charlie Chaplin (El gran dictador, Candilejas) o Ernst Lubitsch (Ser o no ser) en varias ocasiones hasta que le aceptaron: por lo visto, a la sexta fue la vencida en lo que a él se refiere.

Sus primeras labores en el mundillo del cine fueron como asistente de la productora ejecutiva Lauren Shuler Donner (Logan) en los filmes Volcano (Mick Jackson, 1997) y Tienes un e-mail (Nora Ephron, 1998). Más tarde, la propia Donner le convirtió en productor asociado para X-Men (Singer, 2000) por sus grandes conocimientos sobre los cómics marvelitas. “Como una enciclopedia andante de Marvel, [Kevin Feige] era realmente indispensable en aquellos primeros días”, aseguró ella en 2011. Y como había impresionado mucho por ello al empresario Avi Arad, fundador y CEO de Marvel Studios, quiso contratarle como segundo al mando de la compañía, y produjo otros filmes como los de la primera trilogía de Spider-Man (Sam Raimi, 2002-2007) o el díptico de Los Cuatro Fantásticos (Tim Story, 2005, 2007).

Y en 2007 se hizo con el puesto de presidente de producción, por lo que se ha encargado de las veinte películas del Universo de Marvel estrenadas hasta ahora, que han reventado la taquilla de todo el mundo durante la última década; y lo que les quedará. “Kevin [Feige] de veras entiende lo que queremos”, dice Jonah Weiland, responsable de Comic Book Resources. Y el cineasta Josh Whedon (Buffy, cazavampiros), que ha realizado las dos primeras entregas de Los Vengadores (2012, 2015), lo tiene clarísimo: “Kevin es un gran nerd. Posiblemente más de lo que lo soy yo”, apunta. Un gran nerd que recibió el Premio Inkpot en la Comic-Con de San Diego en 2017 y, cuatro años antes, el Showmanship de la Producers Guild of America, que le otorgará el David O. Selznick en 2019.

Con casi tres fases del Universo de Marvel a sus espaldas y el estreno pendiente de Capitana Marvel (Anna Boden y Ryan Fleck, 2019) y Avengers 4 (Joe y Anthony Russo, 2019), comenzará la cuarta con Spider-Man: Far from Home (Jon Watts, 2019) y seguirá con Guardianes de la Galaxia, vol. 3 (2020), escrita por el absurdamente defenestrado James Gunn. “No estoy seguro de que haya una fórmula o un secreto”, afirma Kevin Feige sobre la mejor manera de adaptar los cómics de Marvel para que se conviertan en un éxito tan enorme como sus películas del UCM. “Sé que los problemas tienden a ocurrir cuando las personas intentan reinventar la rueda. Si abres los cómics, ves que realmente hay mucha profundidad ahí”. Y tanto que lo sabe el hombre de los 17.500 millones de dólares.