Uber ha perdido a uno de sus más altos directos después de haber sido acusado de acoso sexual en el lugar de trabajo en un artículo publicado el 26 de septiembre por The Wall Street Journal (WSJ).

Cameron Poetzscher, el ex jefe de desarrollo corporativo de Uber que se encargaba de supervisar una serie de acuerdos de alto perfil en la empresa de transporte privado, ha renunciado este lunes, según ha confirmado Uber a WSJ.

Los incidentes relacionados con la conducta indebida del ejecutivo, que llevaba casi cinco años en la compañía, ocurrieron desde antes de que Dara Khosrowshahi se convirtiera en el CEO de Uber en agosto del 2017.

De hecho, Poetzscher ya había sido sancionado el año pasado tras demostrarse que solía realizar comentarios obscenos y fuera de lugar a algunas de sus colegas y sobre ellas a otros compañeros de trabajo, según el diario estadounidense. En 2015, también fue investigado por presuntamente masturbarse frente a la niñera de sus hijos.

"Después de que surgieran algunas inquietudes en 2017, un bufete de abogados externo realizó una revisión confidencial y fui disciplinado legítimamente", dijo Poetzscher en una declaración en ese momento, según recoge Reuters.

En un comunicado enviado a Fortune, Uber informó que Poetzscher será temporalmente sustituido por Nelson Chai, el director de finanzas de la compañía, mientras que encuentran a un reemplazo.

El acoso sexual laboral en Uber

Diversos ejecutivos de la compañía con sede en San Francisco han sido acusados de acoso sexual y Uber ha sido señala por permitir un ambiente de trabajo tóxico. Desde que la ex ingeniera de la empresa Susan Fowler denunció en el 2017 su experiencia sobre lo que ocurría en las oficinas de la empresa de transporte privado, 14 ejecutivos salieron de la compañía en los siguientes meses.

A finales de agosto pasado, Uber estaba por finalizar un acuerdo que establece que deberá pagar un total de 1.9 millones de dólares por reclamos de acoso sexual y discriminación de género dentro de su empresa. El monto será repartido entre 56 ex y actuales empleadas.

Adicionalmente, enfrenta una demanda colectiva presentada en octubre del año pasado por tres ingenieras de software de origen latino en la que acusaron a Uber de discriminación hacia las mujeres y personas de color. Las demandantes recibirán cada una cerca de 11.000 dólares en promedio como parte de un acuerdo de 10 millones de dólares al que llegó la empresa de transporte privado en marzo.