Amazon se está convirtiendo en uno de los invitados fetiche de las diferentes convocatorias del South Summit, el evento de emprendedores de la capital. En 2017, uno de los invitados de la apertura era, precisamente Werner Vogels, vicepresidente y CTO de la tecnológica. Este año, le ha tocado el turno a Paul Misener, vicepresidente de innovación.

La frase estrella del pasado curso fue, sin duda, que sin innovación, el futuro de Amazon tendría los días contados. Sin innovación y sin pago de impuestos; de forma paralela a la intervención de Vogels, la Unión Europea enviaba un mensaje a la compañía en la que les instaba a pagar 250 millones de euros en concepto de impuestos no declarados en los países miembros.

La suerte quiso que acto seguido a la intervención de Vogels, el turno estuviese en manos del Francisco González. El Presidente de BBVA, en una intervención sobre la innovación en la banca, asumía la importancia de la innovación en la banca, y la regulación, para ponerse a la altura de las expectativas y necesidades de los consumidores. 365 días después, Amazon ha vuelto al South Summit poniendo sobre la mesa la posible entrada de la tecnológica fundada por Bezos en el sector de la banca. No es la primera vez que Amazon, seguida de Google o Apple, coquetea con la posibilidad de convertirse en un nuevo player del sector bancario Ya en 2012, un informe de Deutsche Bank advertía de la entrada de estos gigantes tecnológicos en la banca. No les faltaba razón: si Apple o Google estaban trabajando en la tecnología adecuada para impulsar el pago móvil, por qué ceder su poder a la banca. Facebook, por su parte, lleva años tratando con reguladores bancarios para encontrar su hueco en el sector -aunque puede que la crisis desatada con Camdridge Analytica haya retrasado el proceso-. La implantación de Apple Pay, por ejemplo, ha sido más que un reto tecnológico, una batalla en las negociaciones con los bancos por hacerse con el mejor contrato.

Sea como fuere, una de las mayores incógnitas está en si las tecnológicas serían capaces de quitar a los bancos de su posición dominante. Una duda que ya viene debatiéndose desde hace años con las fintech y que está terminando por convertirse en una coexistencia en la que, en la mayor parte de los casos, los bancos están absorbiendo esa innovación vía compra o cantera. Para Paul Misener, en referencia a esta cuestión, "los bancos no deberían estar preocupados". Sin embargo, el vicepresidente ha aprovechado el marco del South Summit para añadir que, "siempre y cuando estén innovando para sus consumidores". Justamente lo que González, un año antes, avisaba a la gran comunidad de la banca.

Y si de coincidencias va la cosa, este año tampoco es que la actualidad de Amazon en España pase por su mejor momento. "Centrados en los consumidores, en sus usuarios", comentaba Misener. Nada referente a las cuestiones laborales que llevan meses debatiéndose en las plantas de distribución de España y el resto de Europa y que se han saldado con varias huelgas por parte de los trabajadores paralizando la actividad de la compañía durante algunos días clave.