Tras varios rumores y especulaciones, el pasado lunes Microsoft oficializó Xbox All Access, una suscripción que incluye la consola Xbox One y sus dos servicios online más populares: Xbox Live Gold y Game Pass. En un principio estará disponible solo en los Estados Unidos pero con la posibilidad de que se expanda a otros territorios.

El modelo de negocio suena bastante atractivo para el mercado actual y puede convertirse en una alternativa seria para adquirir todo en un mismo paquete. ¿Son este tipo de suscripciones el futuro inmediato de los videojuegos en consolas? Repasamos cuáles son sus ventajas y qué tipo de obstáculos puede enfrentar apenas esté disponible a finales del presente año, así como su panorama hacia el futuro.

Un modelo que llega en el momento adecuado

Microsoft ha aprovechado el momento perfecto para traer este modelo al mercado. Los consumidores estadounidenses ya están acostumbrados a adquirir teléfonos móviles por medio de planes con las operadoras telefónicas, las cuales también ofrecen sus servicios de datos y llamadas en la misma suscripción. Si este método ya dio tanto éxito con los dispositivos móviles, ¿por qué no hacerlo con los videojuegos?

Los de Redmond han trasladado este modelo de negocio a la plataforma Xbox, respetando incluso los contratos forzosos que en el caso de Xbox All Access es de 24 meses. Al terminar el periodo el consumidor puede decidir no renovar y quedarse con la consola, no así con los servicios. Estados Unidos es un país que encaja perfectamente con los planes de Microsoft, pero nos resta ver si en los próximos meses veremos el lanzamiento de la suscripción en otros territorios. Está claro que en algunos países no es viable.

Ahorro reflejado después de 24 meses

Xbox All Access iniciará desde los 22 dólares al mes cuando la consola elegida sea la Xbox One S, mientras que el paquete con la Xbox One X llegará hasta los 35 dólares mensuales. Si hacemos una suma obtenemos que al terminar los 24 meses se pagarán 528 y 840 dólares, respectivamente dependiendo la consola elegida. Al adquirir cada una de las consolas y los servicios por separado obtenemos lo siguiente.

Suscripción con Xbox One S:

  • Consola Xbox One S (1TB) = 290 dólares
  • 24 meses de Xbox Live Gold = 120 dólares
  • 24 meses de Game Pass = 240 dólares
  • Total = 650 dólares (112 más que al adquirir con Xbox All Access)

Suscripción con Xbox One X:

  • Consola Xbox One X (1TB) = 500 dólares
  • 24 meses de Xbox Live Gold = 120 dólares
  • 24 meses de Game Pass = 240 dólares
  • Total = 860 dólares (20 más que al adquirir con Xbox All Access)

Como puedes apreciar, en ambas suscripciones existe ahorro, sobre todo con la Xbox One S. Eligiendo la consola de mayores prestaciones apenas existe diferencia pero los números siguen siendo favorables para Xbox All Access.

Sigue pagando para disfrutar los últimos lanzamientos

El punto negativo para la suscripción llega cuando analizamos el contenido que ofrece Game Pass. Sí, el servicio ha ido aumentando su catálogo con el paso del tiempo y actualmente ya contiene más de 100 juegos, pero todavía no dispone de los lanzamientos más importantes conforme van llegando al mercado. En este sentido sigue siendo necesario que el jugador realice un gasto extra para obtener los juegos más recientes en el mercado.

No se puede criticar a Microsoft por esta situación. En la actualidad resulta imposible que un mismo servicio pueda tener un catálogo con los últimos títulos de otras compañías, sobre todo cuando cada una tiene distintos propósitos y objetivos en un mercado tan competido. En esta industria será muy difícil que surja el "Netflix de los videojuegos" por su contenido, cada parte involucrada tendrá su propia propuesta. Electronic Arts ya lo hace con EA Access.

¿Una prueba para la próxima generación?

Hace un mes se dio a conocer un reporte que contenía información sobre la próxima generación de Xbox. Entre los datos más interesantes podíamos encontrar que en camino vendrían dos consolas Xbox distintas y no solo una como suele ser habitual. Una de ellas mantendría el formato al que estamos acostumbrados con más rendimiento gracias a sus especificaciones técnicas. La otra en cambio abandonaría ese camino para apostar por el cloud gaming.

Los videojuegos en streaming no requieren de hardware para poder ejecutarse, su procesamiento ocurre en servidores externos y Microsoft estaría lista para entrar en este sector con su propia suscripción de cloud gaming. Es aquí cuando el lanzamiento de Xbox All Access cobra todo sentido. Si al final esa consola se hace realidad, entonces la suscripción recién anunciada podría ser una prueba para definir si la próxima consola puede ofrecerse bajo un modelo similar. De lo contrario, se retomaría el método de venta tradicional al que ya estamos acostumbrados desde el siglo anterior.

Xbox All Access puede marcar una decisión muy importante para el futuro. No hay duda de que Microsoft seguirá con detenimiento el progreso o fracaso de la suscripción. A partir del 2019 se podrá definir si los consumidores están preparados o no para dar el paso hacia un nuevo modelo de negocio que podría explotar en la próxima generación.

Mientras exista el hardware, este es el modelo indicado

Xbox All Access es posible porque el hardware sigue teniendo buenas ventas a nivel mundial. Xbox, PlayStation y Nintendo gozan de buena salud a pesar de que el futuro podría traer consigo la extinción de las consolas. Nadie duda de que el cloud gaming se convertirá tarde o temprano en la única alternativa del mercado, pero mientras eso pasa las compañías mencionadas querrán seguir aumentando sus ganancias por las ventas de hardware. Las suscripciones son otra forma de lograrlo.

De momento no hay información que nos indique de propuestas similares por parte de Sony y Nintendo, pero si el movimiento de Microsoft evoluciona conforme a lo planeado, entonces no tengamos duda alguna de que las compañías japonesas lo tomarán de referencia para presentar sus propias suscripciones. El tiempo dirá si este modelo se establecerá como el método definitivo para vender hardware y software de videojuegos.

En el mundo ya hay millones de consolas de la actual generación en los hogares, para sus poseedores este modelo podría pasar inadvertido en este momento. ¿Pero qué pasará cuando las nuevas consolas lleguen al mercado? Podríamos tenerlas en su lanzamiento habiendo pagado menos de la décima parte de su valor (en el primer mes), y con un amplio catálogo de juegos disponibles desde el primer día. Así cambia la perspectiva y todo se vuelve muy atractivo.