Aunque hoy en día se habla poco de él, lo cierto es que a This Is Spinal Tap se lo considera uno de los mejores falsos documentales de la historia. Dirigido en 1984 por el estadounidense Rob Reiner, autor de películas tan recordadas como Cuenta conmigo (1986), La princes prometida (1987), When Harry Met Sally... (1989), Misery (1990) o, especialmente, A Few Good Men (1992), narra la hilarante trayectoria de un grupo ficticio de heavy metal que, después del estreno, saltó a la realidad con dos discos publicados e incluso giras musicales por Estados Unidos. Y el filme ocupa un puesto de la cultura popular —por supuesto, aparece en Los Simpson, durante el episodio “The Otto Show” (3x22)— hasta el punto de que Reiner contó días atrás una anécdota curiosa sobre cómo la más conocida de sus escenas pudo inspirar al magnate sudafricano Elon Musk para un detalle en el diseño del Tesla Model S.

Como nuestros lectores sabrán muy bien, se trata de un lujoso coche eléctrico lanzado por la compañía de Musk en junio de 2012, obra del yanqui Franz von Holzhausen, “un Aston Martin por fuera y Apple por dentro” según el especialista Bradley Berman que no hace mucho ha superado los 1.000 kilómetros de autonomía. Y la cuestión es que, en la famosa escena de This Is Spinal Tap, el guitarrista Nigel Tufnel (Christopher Guest) le muestra muy orgulloso a Marty DiBergi (Reiner) que el volumen máximo de su amplificador no llega hasta diez sino a once; “un empujón adicional”, le explica. Y esta escena, curiosamente, se repitió en la realidad con Musk: “Yo estaba en una fiesta y él trajo ese automóvil”, ha expuesto Reiner. “Y me dijo: «Déjame mostrarte algo». Me sentó en [el Tesla], me enseñó la radio y la cosa subía hasta once. Eso fue de lo mejor”.