El próximo domingo, 23 de septiembre, tendrá lugar el equinoccio que dará paso al otoño en el hemisferio norte y a la primavera en el sur. Tanto este, como el equinoccio de marzo, son las dos únicas fechas del año en las que el Sol realmente sale por el este y se pone por el oeste. Por el contrario, los habitantes de la línea del Ecuador ven como el Sol transita sobre sus cabezas justo durante el mediodía local. Es un mito muy común pensar que esto ocurre todos los días. Sin embargo, la inclinación del eje de rotación de la Tierra y su movimiento de traslación alrededor del Sol llevan a que el resto del año los puntos del amanecer y el ocaso se trasladen hacia el norte en primavera y verano y hacia el sur en otoño e invierno. Este sería el comportamiento en el hemisferio norte, por lo que en el sur ocurriría exactamente lo contrario.

Otro factor común entre el equinoccio de septiembre y el de marzo es que en ambos la duración del día y la noche es prácticamente la misma, de unas doce horas aproximadamente. Sin duda, se trata de un día especial, en el que vale la pena madrugar para ver amanecer, aunque sea domingo. Por eso, el canal sky-live.TV retransmitirá el evento desde un escenario inmejorable: los dólmenes megalíticos de Valencia de Alcántara, en Cáceres (Extremadura, España).

Un escenario con mucha historia

En Valencia de Alcántara y algunas localidades portuguesas vecinas hay un grupo de más de 50 dólmenes, que componen uno de los mayores conjuntos megalíticos de la Península Ibérica. Fueron erigidos entre los años 2000 y 4500 antes de Cristo con fines funerarios, para realizar enterramientos colectivos dentro de una misma comunidad. Por otro lado, se cree que también podrían señalar lugares sagrados, dedicados al culto a los antepasados o alguna deidad de la época.

Todo ello compone un enclave muy interesante en el ámbito de la arqueología, ¿pero qué tiene que ver con la astronomía? La respuesta la ha dado recientemente un grupo de científicos procedentes del Churchill College Cambridge y el Instituto de Astrofísica de Canarias. Su investigación concluye que la mayoría de estas construcciones se orientan al sector este del horizonte, muchos de ellos concretamente hacia puntos cercanos a la salida del Sol durante los equinoccios.

Según la doctora Andrea Rodríguez, arqueoastrónoma del Instituto de Astrofísica de Canarias, “los equinoccios han sido considerados momentos de regeneración y transición para diferentes culturas a lo largo del Mediterráneo”. Eso convierte los dólmenes en un escenario ideal para presenciarlos. Por otro lado, Valencia de Alcántara es una localidad implicada en la puesta en marcha de estrategias para prevenir la contaminación lumínica, de ahí que su cielo pueda observarse con la mayor oscuridad posible.

La retransmisión podrá realizarse gracias a la colaboración del proyecto europeo STARS4ALL y la iniciativa de la Junta de Extremadura bautizada como “Extremadura, Buenas Noches”, en la que participan, entre otros, el Instituto de Astrofísica de Canarias. Precisamente a este centro pertenece el astrónomo Miquel Serra-Ricart, responsable del directo, en el que también participará la doctora Rodríguez.

La cita tendrá lugar el próximo domingo, 23 de septiembre, a las 8 de la mañana (hora peninsular española).

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