Aunque aún sigue habiendo personas empeñadas en negarlo, el calentamiento global es un problema mundial muy importante, al que se debe prestar especial atención.

Muchos investigadores se han encargado durante los últimos años de dar a conocer la gravedad del asunto, a través de datos estadísticos, modelos de simulación informática y todo tipo de estrategias científicas. Sin embargo, una imagen vale más que mil palabras. Y si están en movimiento, mucho mejor. Por eso, Antti Lipponen, investigador del Instituto Meteorológico de Finlandia, lleva aproximadamente un año elaborando gráficos animados en los que se muestra de una forma muy clara la evolución de las temperaturas en todo el mundo a medida que pasa el tiempo.

El último de sus trabajos fue publicado el 25 de agosto en su cuenta de Twitter, con una repercusión enorme en Internet.

Más de un siglo en menos de un minuto

Todo empezó después de que Lipponen comenzara a ver en redes sociales esta nueva forma de mostrar datos científicos.

“Vi algunas buenas infografías y visualizaciones de datos sobre el clima y la atmósfera en Twitter y decidí aprender a hacer animaciones similares”, ha explicado por correo electrónico a Hipertextual. “Resultaba sencillo acceder a los datos de temperaturas obtenidos por la NASA. Además, las cifras dan una buena idea sobre el calentamiento global, así que decidí utilizarlos”.

Cuatro horas de edición más tarde, tenía una animación en la que en un principio aparecía la evolución de las temperaturas en 190 países de todo el mundo, desde 1880 hasta 2017. Poco después añadiría a la lista a Reino Unido y Bélgica, que en la primera versión se le habían quedado en el tintero.

Los países se representan en el interior de círculos, que van cambiado de tamaño y color según pasa el tiempo. Estos cambios obedecen a la diferencia entre la temperatura en ese año y la media establecida entre 1951 y 1980. Es decir, un +1 significa un grado centígrado por encima de la temperatura media en ese periodo y un -2 dos grados menos.

En cuanto al color, a medida que aumentan las temperaturas los círculos se van haciendo de un naranja más intenso, que poco a poco se convierte en rojo, mientras que las más bajas se van haciendo más azules. Finalizada la animación se puede comprobar que los dos países más afectados por el aumento de temperaturas son Rusia y Mongolia, aunque le pisan los talones la inmensa mayoría del resto de naciones.

El objetivo de Lipponen era dar a conocer la magnitud del problema a la población, pero también poder visualizar él mismo de una forma sencilla la evolución de las temperaturas mundiales a lo largo del tiempo.

Su conclusión ha sido que el calentamiento es un problema de todo el mundo y que no hay diferencias muy significativas entre distintos países. Eso sí, en zonas como la Antártida el calentamiento se vuelve aún más peligroso que en otras partes del mundo, ya que la subida de temperaturas podría dar lugar al deshielo de los casquetes polares, con a las consiguientes inundaciones que esto supondría.

La importancia de las redes sociales

Desde que compartió la animación en su Twitter, hace poco más de dos semanas, la publicación se ha compartido más de 19.000 veces y ha tenido más de un millón de visualizaciones.

Justo un año antes, en agosto de 2017, su primera animación, llamada “The Temperature Circle” tuvo una acogida muy similar, tras ser compartida en más de 11.000 ocasiones.

Sin duda, el trabajo de Lipponen es un gran ejemplo de la importancia que tienen las redes sociales en la divulgación de datos científicos.

Como ha explicado él mismo a este medio, facilitan la comunicación entre investigadores, a la vez que hacen los datos obtenidos por ellos más accesibles al público en general. De este modo, si se consigue hacer un mensaje claro y comprensible, a través de herramientas como la animación, este puede extenderse rápida y fácilmente por todo el mundo.

Esto es algo muy importante, especialmente cuando la información que se da a conocer es sobre un problema en el que la población tiene en su mano ayudar a solucionarlo.

A parte de las inundaciones, el cambio climático podría acarrear otras muchas consecuencias negativas para el planeta.

La extinción de especies animales y vegetales por la alteración climática de sus ecosistemas o la expansión de enfermedades transmitidas por insectos, como la malaria o el dengue, serían sólo algunos de los muchos efectos perjudiciales de este aumento de la temperatura global del planeta.

Gracias al trabajo de este investigador científico, en cuya página web se pueden ver el resto de sus animaciones, la población es mucho más consciente de lo que sucede. Ojalá pronto una nueva animación pueda demostrar la remisión del problema.