No es su primera afrenta contra las compañías de última milla y reparto. En diciembre del año pasado, horas antes de las Navidades, UGT presentaba una denuncia en la Dirección General de Trabajo para llamar la atención sobre la cuestión de los falsos autónomos en Glovo, Deliveroo o UberEats. La medida, aunque acertada para los riders de las diferentes compañías, suponía todo un oportunismo para un movimiento que había comenzado meses antes y sin la atención de los sindicaos salvo para cuando estos empezaron a hacer ruido de verdad.

Desde entonces, toda la atención ha estado centrada en Deliveroo. Grupos de repartidores movilizados consiguieron en Valencia y Barcelona que los Tribunales fallasen a su favor. Según dichos juzgados, los riders son empleados con todas las de la ley; ni la modalidad de contrato TRADE puede ser usada en estos casos.

Ahora el turno le ha llegado Glovo. La compañía fundada por Óscar Pierre empieza a tener varios frentes abiertos en lo que su relación con los riders respecta. El mismo día que la tecnológica cerraba una ronda de financiación récord, 115 millones de euros, la Intersindical Alternativa de Cataluña(IAC), junto a RidersxDerechos, presentaba una denuncia ante trabajo por la situación laboral de los riders de Glovo. Ahora se suma una demanda de UGT a la lista, consumando las amenazas de hace unos meses.

El sindicato ha apunta que comienza un proceso de demanda contra la compañía para acabar con el trabajo precario y la laboralidad de este tipo de compañías. Los antecedentes de Deliveroo, además de los fallos en su contra, han sido determinantes. Añaden, además, que se ha creado una acción sindical especializa en este tipo de compañías para registrar las denuncias de los empleados o riders. De momento, ya son 1.047 las denuncias presentadas ante UGT vinculadas a la relación laboral de los mismos y las compañías. Todo con el objetivo de apoyar a las inspecciones de trabajo que entienden, empezarán a sucederse a partir de ahora. Asimismo, insisten en la importancia de hacer que se cumpla la normativa laboral y que las sanciones por su incumplimiento sean mucho más severas.