Fue en el Juzgado de lo Social 6 de Valencia. En este lugar, Deliveroo se ha visto las caras con las instancias legales por primera vez en España; un terreno de sobra conocido por compañías como Uber, era altamente desconocido para el universo de los riders.

Todo empezaba el año pasado por estas fechas. A nivel europeo, la comunidad de los riders levantaba la voz para manifestarse en contra de la situación laboral de cientos de repartidores Su consideración apuntaba a un caso de falsos autónomos ejercido por la multinacional británica y una acusación de precariedad laboral hacia la plataforma. Por otro lado, también es la primera demanda que llega a juicio a título personal de alguno de los rideres;la mayor parte de ellos habían quedado olvidadas a través de pactos económicos entre ambas partes.

Según el posicionamiento de Adrián Todolí, especialista en Derecho del Trabajo, y asistente a la vista de hace unos días, las situación no tiene los visos de llegar a un acuerdo entre ambas partes. Tras tres horas de intenso juicio, la situación de ambas partes, diferentes desde todo punto, apuntan una reconciliación imposible.

Repasando todos los aspectos laborales de Deliveroo, compañía que desde las denuncias de los riders ha cambiado su modelo de relación laboral, uno de los temas más importantes que salió a colación fue precisamente la inspección de trabajo a la que Deliveroo se sometió hace unos meses. Ya en su momento, Deliveroo confirmó que dicha inspección no tenía ninguna validez jurídica, recurriendo el informe ante las instancias legales. Precisamente, la importancia de este juicio radica en la validez o no de la inspección realizada sobre Deliveroo Valencia. En ese punto y en la cuestión de la implicación que tendría una sentencia desfavorable a la tecnológica para el resto de compañías del sector. ¿Glovo o UberEats sufrirían la misma suerte que la británica? Este punto aún queda en el aire, pero la cuestión de la adaptación de nuevos modelos de negocio a sistemas de contratación tradicionales sigue estando sobre la mesa.

La mayor defensa para Deliveroo sigue siendo, precisamente, el cambio de modelo laboral. De autónomos totales, la compañía decidió pasar a contratos de autónomos TRADE bajo el cual el 70% de los ingresos de estos repartidores ha de venir de esta misma compañía. Juzgando, entonces, situaciones pasadas puesto que el sistema ha cambiado completamente desde el momento en el que se comenzó el proceso legal.