Que el director neoyorkino Darren Aronofsky (Pi, Requiem for a Dream) tiene una personalidad particularísima como cineasta es bien sabido por todos los que están familiarizados con su filmografía. Y ahora también se embarca como productor mediante Protozoa Pictures en proyectos pioneros del cine como Spheres, la película documental en tres partes de su compatriota Eliza McNitt (2018) que se ha convertido en la primera realización cinematográfica como experiencia de realidad virtual, con el uso de imágenes generadas por ordenador (CGI) de high-concept sobre el universo: si se sumergen en ella, los espectadores pueden visitar planetas, adentrarse en un agujero negro, sentir la energía del Big Bang, codearse con partículas del espacio o divertirse con música en las órbitas planetarias entre otras experiencias interactivas.

En la primera de las tres partes, que se titula “Chorus of the Cosmos”, nuestro sistema solar se transforma en un instrumento de sonidos con el que el público puede tocar y oír el canto de los planetas. La narradora es la jovencísima actriz Millie Bobby Brown (Stranger Things) y su estreno está previsto para el mes próximo en la Bienal de Venecia. La segunda parte es “Songs of Spacetime”, se ocupa de agujeros negros y ondas gravitacionales, está narrada por la actriz Jessica Chastain (El árbol de la vida, The Help, Interestellar) y se lanzó en el último Festival de Sundance, celebrado en enero. Y la tercera parte se llama “Pale Blue Dot”, lo narra la cantante Patti Smith, versa sobre el origen del sonido a partir del Big Bang y hasta los límites del universo y debutó en el Festival de Tribeca del pasado abril. No obstante, su debut al completo será en el Festival de Telluride, en Colorado, que se celebra durante las próximas jornadas.

“Quería tres mujeres de diferentes generaciones para capturar la voz de nuestro universo en diferentes generaciones”, ha explicado McNitt en una entrevista para The Hollywood Reporter. “Crecí cuando las voces de la ciencia eran Stephen Hawking, Carl Sagan o Neil deGrasse Tyson. Ansiaba que esas voces fueran mujeres, voces del cosmos para inspirar a las mujeres de todas las edades a dedicarse a la ciencia”. Y no es ninguna broma esta aspiración científica, pues la cineasta trabajó con investigadores y otros expertos de la Universidad de Columbia y estuvo manejando archivos de la NASA e imágenes del universo que no habíamos tenido oportunidad de ver nunca, todo con el fin de mostrarnos sus detalles y que los espectadores lo vivan en profundidad.

Pero McNitt asegura que lo de Spheres “es un equilibrio entre ciencia y arte”, ya que, por ejemplo, a la hora de diseñar uno de esos agujeros negros tan temibles que son capaces de engullir gigantes celestes sin contemplaciones como quien se toma la merienda cada tarde, los científicos a los que consultaba no pudieron más que ofrecerle la indicación de que debía “hacerlos extraños”. Y es que, según Eliza McNitt, no querían “que la gente sólo pensara en la ciencia, sino que realmente la experimentaran”; y no existe otra cosa mejor para eso que un arte como el cine; bien lo sabían Carl Sagan y Ann Druyan cuando elaboraron esa maravilla documental que es la serie Cosmos: A Personal Voyage (1980), que tuvo una tardía secuela o reinvención con Cosmos: A Timespace Odyssey (Druyan y Steven Soter, desde 2014).

Y se supone que a ello ayudarán igualmente las partituras de Kyke Dixon y Michael Stein, otros miembros del equipo de la serie televisiva Stranger Things (Matt y Ross Duffer, desde 2016) en este junto con Millie Bobby Brown y el diseñador de sonido de Craig Henighan (El Dragón Rojo, X-Men: The Last Stand, Logan), quien también ha colaborado con Aronofsky en las películas Requiem for a Dream (2000), La fuente de la vida (2006), Cisne negro (2010), Noé (2014) y Madre! (2017). A ellos les enviaba McNitt ruidos reales del espacio, como algunos que se pudieron captar cerca de los anillos de Saturno, y les pidió que “dejasen que su imaginación se volviera loca” para componer la música y el sonido de Spheres, la realidad virtual cinematográfica que pronto encontraremos además en el casco Oculus Rift y en otros dispositivos conforme las distribuidoras lleguen a los correspondientes acuerdos comerciales.