Cada año, coincidiendo con los meses de julio y agosto, la Tierra pasa por una región del espacio peculiar. Allí reposan los restos del cometa Swift-Tuttle, bautizado así en honor a sus descubridores —Lewis Swift y Horace Tuttle—. Este peculiar cuerpo celeste completa una vuelta alrededor del Sol aproximadamente cada 133 años: la última vez que se acercó a nuestra estrella corría el año 1992 y la próxima vez que lo hará será en 2125. Pero si por algo es conocido el cometa es porque sus fragmentos generan la lluvia de estrellas más esperada del año.

Desde el pasado 18 de julio, las perseidas han hecho su aparición en nuestros cielos. Entre el domingo 12 y el lunes 13 de agosto tendrá lugar su máxima actividad, con 100 meteoros por hora, según el Observatorio Astronómico Nacional, aunque podrán verse hasta el 25 de agosto. Las condiciones para disfrutar de las conocidas como lágrimas de San Lorenzo serán muy buenas, ya que hubo Luna nueva el sábado 11 de agosto, por lo que la luz no impedirá que podamos contemplar esta lluvia de estrellas.

En el momento en el que la Tierra pasa por la región con los restos del cometa Swift-Tuttle, estos fragmentos chocan contra nuestra atmósfera a velocidades que superan los 210.000 kilómetros por hora. El impacto de los miles de partículas, llamadas meteoros, provoca su desintegración a temperaturas que pueden superar los 5.000ºC en apenas unos segundos. Es decir, se convierten en auténticos bólidos de fuego que se observan desde la superficie terrestre como destellos en el cielo.

ESO/S.Guisard (Wikimedia)

Para poder ver las perseidas no es necesario el uso de telescopios. Basta con armarse de paciencia y buscar en las noches de agosto los meteoros en el cielo, que se pueden contemplar a simple vista. Según la Sociedad de Observadores de Meteoros y Cometas de España (SOMYCE), el mejor momento para disfrutar de la lluvia de estrellas será entre las 20:00 h (Tiempo Universal) del domingo 12 y las 8:00 h (TU) del lunes 13 de agosto. Aunque la tasa estimada es de 100 meteoros por hora, esta actividad se calcula teniendo en cuenta condiciones ideales, en relación a la fase de la Luna, la presencia de nubes o de contaminación lumínica.

Los expertos en astronomía recomiendan acudir a lugares oscuros, alejados de las ciudades para que no interfieran sus focos de luz. La observación de los meteoros se podrá realizar desde las 22 o las 23:00 h. Además, las perseidas deben su nombre a Perseo, su radiante, el lugar de donde parecen proceder en el cielo, aunque para observarlas también podemos guiarnos con las constelaciones de Tauro, la Osa menor o Andrómeda. Si los pronósticos se cumplen, tenemos ante nosotros una de las mejores oportunidades de los últimos años para disfrutar de las perseidas o lágrimas de San Lorenzo.

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