El calendario de astronomía incluye en agosto un plato fuerte: la llegada de las perseidas o lágrimas de San Lorenzo, la lluvia de meteoros más espectacular del verano, que se podrá ver entre el 17 de julio y el 24 de agosto. Su máximo de actividad ocurrirá durante la noche del 12 al 13 de agosto, unas jornadas en las que se espera un pico de hasta 100 meteoros por hora en condiciones ideales.

Las perseidas, como ocurre con cualquier lluvia de estrellas, suceden porque la Tierra atraviesa una región del espacio con la estela de un cometa. En este caso, anualmente entre los meses de julio y agosto, nuestro planeta cruza una zona con los restos del cometa Swift-Tuttle, que completa una vuelta alrededor del Sol cada 133 años aproximadamente.

Cuando la Tierra, en su trayectoria alrededor del Sol, pasa por esta región del espacio, miles de partículas conocidas como meteoros chocan contra la atmósfera a velocidades que superan los 210.000 kilómetros por hora. El impacto provoca la desintegración de estos minúsculos fragmentos, que alcanzan temperaturas de más de 5.000 grados en una fracción de segundo, transformándose en auténticas bolas de fuego. La colisión además produce destellos brillantes en el cielo, que vemos desde la superficie como las famosas perseidas o lágrimas de San Lorenzo.

No necesitas telescopios

Para disfrutar de la lluvia de meteoros más espectacular del verano no se necesitan telescopios ni ningún otro instrumento óptico. Solo necesitamos paciencia, ya que las lágrimas de San Lorenzo pueden contemplarse a simple vista, aunque este año la visibilidad de las perseidas será algo peor por la interferencia de la Luna, según el Instituto de Astrofísica de Andalucía. En ese sentido, el Instituto de Astrofísica de Canarias apunta que "la Luna menguante, iluminada al 70%, aparecerá en la segunda mitad de la noche y dificultará la observación de los meteoros".

"Incluso con la Luna iluminando el cielo, la intensidad de las perseidas está asegurada con una actividad en su máximo que se mantiene alta y aproximadamente constante -entre 70 y 130 meteoros/hora- en los últimos diez años. Este año nos perderemos las perseidas más débiles, pero los meteoros brillantes seguirán ofreciendo un bonito espectáculo”, afirma Miquel Serra-Ricart, astrónomo del IAC. Las estimaciones de los investigadores señalan que un observador podrá avistar un meteoro cada cinco minutos de media. Algunos de ellos serán muy brillantes, debido a las altas velocidades a las que entran en la atmósfera.

Busca cielos oscuros

El principal inconveniente a la hora de avistar las perseidas será, un año más, la contaminación lumínica. Los expertos recomiendan buscar cielos oscuros, alejados de cualquier foco de luz. Por lo general, las estrellas fugaces son débiles, así que cualquier mínima interferencia lumínica afectará a su observación. La máxima actividad de las lágrimas de San Lorenzo, estimada en cien meteoros por hora, solo se alcanza en lugares sin contaminación lumínica.

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Andrés Nieto (Flickr)

Según estimaciones del Instituto de Astrofísica de Andalucía, el mismo fenómeno en zonas con una reducida contaminación lumínica vería reducida su actividad a la mitad, mientras que en una ciudad, su pico máximo estaría en ocho meteoros por hora. Además, los científicos recomiendan que el radiante, es decir, el lugar de donde parecen proceder las estrellas fugaces, esté en lo más alto del cielo, lo que propiciará unas condiciones ideales para seguir las perseidas.

Mejor al amanecer

Otra recomendación importante es el horario para contemplar las lágrimas de San Lorenzo. Por ejemplo, será imposible ver la lluvia de estrellas a las nueve de la noche, ya que Perseo, de donde parecen proceder, no sale hasta las diez. Su máxima actividad se puede observar a partir de la una de la madrugada, la hora a partir de la cual el radiante estará en el punto más alto del cielo. Los expertos también aconsejan utilizar otros puntos que sirvan como guía en el cielo, tales como las constelaciones de Tauro, la Osa Menor o Andrómeda.

Sin embargo, el horario ideal para disfrutar de las perseidas es justo antes del amanecer, la franja en la que podremos contemplar mejor la lluvia de meteoros. La razón, según explican desde el Instituto de Astrofísica de Andalucía, es similar al motivo por el que "hay siempre más mosquitos en el parabrisas delantero que en el trasero debido a la dirección de la marcha del coche". Esto se debe a que la dirección de la Tierra en su traslación corresponde al amanecer, que actuaría como el parabrisas delantero del vehículo, y no al atardecer, similar al parabrisas de la parte de atrás.

La lluvia de estrellas fugaces también será retransmitida en el canal de Sky Live, gracias a la colaboración del Centro Extremeño de Tecnologías Avanzadas (CETA-CIEMAT), el Consorci de Serveis Universitaris de Catalunya (CSUC) y el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). La conexión, que comenzará el 12 de agosto a las 22:00-23:00 UT (tiempo universal), que corresponde con el 13 de agosto entre las 0:00 y la 1:00 h (horario peninsular), mostrará la emisión en directo de las lágrimas de San Lorenzo desde el Observatorio del Teide (Tenerife) y el Parc Astronòmic del Montsec (Lleida).