Al comenzar del capítulo “The Code” (4x11), tenemos a un solitario Morgan Jones (Lennie James), a quien Alicia Clark (Alycia Debnam-Carey) había abandonado en medio de la furiosa tormenta al final de “People Like Us” (4x09), buscándola, gritando su nombre. Encuentra refugio en la parte trasera de un camión, donde hay una caja con suministros y otras cosas, similar a la que Althea (Maggie Grace) y June (Jenna Elfman) habían hallado a la intemperie en el mismo episodio. Alguien ha escrito en ella: “Coge lo que necesites, deja lo que no. Nos vemos carretera arriba”.

Come y duerme allí dentro; y por la mañana descubre que alguien ha conducido alegremente el camión desde un punto sin determinar de Texas hasta una estación de servicio en el estado de Misisipi, con electricidad, agua corriente y más suministros incomprensibles y una voz femenina que le repite la primera frase de la caja a través de una radio. En un mapa estadounidense que cuelga de la pared, Morgan consulta el trayecto hasta Virginia, de modo que su intención de retornar con el grupo de Rick Grimes (Andrew Lincoln) sigue en pie, pero parece que no hay muchas posibilidades de que sus nuevos amigos vayan con él hasta allí.

fear the walking dead 4x11 the code
AMC

Entonces conoce a Wendell (Daryl Mitchell) y a Sarah (Mo Collins), que dicen ayudar a los supervivientes con las cajas repartidas por una gran extensión del Sur de Estados Unidos, y que fueron los que le desplazaron seiscientos kilómetros, librándole sin querer de la tormenta huracanada. Y, con nuevos pertrechos, regresa por donde había venido, en busca de Alicia y los demás. Pero, inesperadamente, le asaltan las dudas a medio camino sobre si volver o seguir hacia Virginia y gira en redondo y miente sobre un puente destruido que le impide proseguir. Y hay turbación en su rostro, tal vez relacionada con el hecho de que perder a los demás le lleva a perderse a sí mismo.

Luego rescata a Jim (Aaron Stanford), un cervecero que corría sin rumbo con unas esposas y un saco en la cabeza y al que asediaban los omnipresentes zombis. Gracias a él se da cuenta de que se había escapado de Wendell y Sarah, quienes no repartían las cajas auxiliadoras sino un buen hombre al que le habían robado el camión, y ahora quieren que les guíe hasta el asentamiento de Alexandria, a lo que él se niega; pero tiene unos 1.500 kilómetros de viaje para rumiarlo. Y, en una parada por un contratiempo, Jim acuerda cooperar con sus captores por la ambición de su negocio cervecero, y un accidente acaba con Morgan rodeado de zombis sobre un automóvil, sobre el que le abandonan como él había dejado tirados a sus amigos.

fear the walking dead 4x11 the code
AMC

Pues, tal como confiesa a un walkie-talkie mundo ya de noche, es un cobarde que quería servirles de ayuda pero, según su opinión, sólo había conseguido empeorar las cosas y se resistía a persistir en ello. Sin embargo, no se rinde y, con cierta habilidad y gracias al contenido de una de las cajas repartidas por las carreteras para socorrer a los supervivientes que las encontraran, logra desatar sus muñecas y abatir a los zombis, tras lo que se pone en camino de nuevo con aplomo y ánimos renovados. Y se topa otra vez con Wendell, Sarah y Jim, que habían comprendido la inexactitud de la información que Morgan les había dado para llegar a Alexandria.

Así, consigue imponerse, hacer que conduzcan hacia Texas para recoger a sus amigos antes de dirigirse a Virginia y, por si esto fuera poco, ir colocando más cajas con suministros. Y la mujer sucia que con la que él había intercambiado algunas palabras en la estación de servicio a través de las ondas de radio (Tonya Pinkins) escucha su llamamiento para devolver el camión a quien pertenece. Y es con la terrible sospecha de que pueda ser peligrosa e incluso estar algo perturbada que concluye uno de los episodios más planos y poco interesantes de esta cuarta temporada de Fear the Walking Dead.