En un proceso similar al que viviese Uber hace ahora un año, Facebook está pasando por su propio via crucis. Después del caos llega la fuga de las caras visibles. En este caso, le ha tocado el turno al polémico Alex Stamos, el que fuese director de seguridad de la red social, después de Colin Stretch, director jurídico, el jefe de políticas y comunicaciones de similar antigüedad, Elliot Schrage y el fundador de WhatsApp. Si a esto le sumamos los resultados financieros publicados hace unos días, en los que Facebook se dejó un 20% de sus ganancias y un gran número de usuarios por el camino, la realidad es que Zuckerbeg no pasa por su mejor momento.

La noticia se produce en los primeros días de agosto, cumpliendo con el tiempo previsto por el director. En marzo de este mismo año se jugaba con el rumor de su marcha, pese a que como confirmase él mismo en su cuenta personal de Twitter, su compromiso con la compañía seguía siendo el mismo. Aún así, el puesto de director de seguridad quedó en un segundo plano y Stamos empezó a trabajar en el área de amenazas emergentes y seguridad en elecciones. Precisamente su tarea a partir de ahora; Stamos comenzará como profesor adjunto en Stanford trabajando en el área de investigación de seguridad en los procesos electorales.

El curso de carrera tiene mucho sentido en el contexto de lo sucedido en Facebook. Durante el escándalo de Cambridge Analytica, Stamos fue uno de los defensores de la investigación a fondo de lo sucedido dentro de la compañía. Su posicionamiento en contra de la tecnológica no sentó demasiado bien y, por presiones internas, Stamos comenzó a tomar otro rumbo.

Desde su punto de vista, Facebook debería haber optado por dar explicaciones completas y desde el minuto uno en la trama que consiguió tomar partido en las elecciones ganadas por Trump, la injerencia rusa y las noticias falsas popularizadas en la red social. De hecho, su alta reputación en la comunidad tecnológica se debe, precisamente, a sus principios de responsabilidad en cuestiones de seguridad y privacidad. Facebook no es su primera salida polémica, antes de la red social el turno fue de Yahoo!, donde decidió abandonar su puesto cuando la tecnológica aprobó que la inteligencia de Estados Unidos pudiese acceder a datos de usuarios.

Confirmada la injerencia de Rusia en el proceso electoral en el que trabajó Cambridge, justo después de las declaraciones del fundador de la compañía ante el Congreso, la reputación de Facebook se ha desplomado. Su trabajo a partir de ahora será el de recuperar la confianza en la seguridad de sus usuarios.