Pese a que no se acercara al nivel de impacto e influencia del devastador desenlace de Avengers: Infinity War, Bryan Singer también incluyó un pequeño cliffhanger en X-Men: Days of future past; la película, estrenada en 2014 y llamada a reorganizar el canon mutante de la franquicia, mezclaba los personajes del primer film de la saga con sus homónimos de X-Men: Primera clase con el Lobezno de Hugh Jackman como hilo conductor.

Con la línea temporal ya alterada veíamos como el Logan de 1970 era escoltado por William Stryker en el desenlace del film. El sorprendente giro aquí llegaba con la transformación de las pupilas de Stryker, mostrando el característico amarillo de Mística, la cambiaformas interpretada por Jennifer Lawrence que comenzaba su misión particular de ayudar a otros mutantes a escapar de las autoridades y otros peligros. Pero, de ser así, ¿por qué en X-Men: Apocalipsis, secuela directa, se nos muestra a un Lobezno preso del verdadero Stryker y ya convertido en la temida Arma X?

Lo que en el momento del estreno fue un interrogante que quedó en el aire ha sido explicado recientemente por el propio Bryan Singer, director de las cinco entregas principales de la franquicia: en una publicación en su cuenta de Instagram, acompañada de una foto del cásting al completo, Singer afirma que dicha revelación fue introducida cerca del fin de la producción y quizá por ello no fuera del todo coherente. Se mantuvo, eso sí, para mostrar los inicios del nuevo objetivo de Mística.

Ahora bien, son muchos los aficionados que en medios como Reddit (al que se dirige el propio Synger) siguen preguntándose qué falló entre ambas películas para que Mística errara en su misión y Lobezno fuera finalmente capturado, haciendo que dicho desenlace perdiera impacto y coherencia dentro de la franquicia. Parece, pues, que todo fue fruto de las prisas y la búsqueda del impacto. Si en algún momento se plantean llamar a alguien que solucione dicha incongruencia interna, seguro que saben dónde buscar.