Si bien el 2017 se coronó como el año del boom de las criptomonedas, el 2018 ya podríamos irlo considerando como el del robo de las mismas por excelencia.

Durante el primer semestre del año, el hurto de criptodivisas a las plataformas de intercambios se ha triplicado en comparación con el total del año anterior, de acuerdo con un reporte de la firma de ciberseguridad basada en Estados Unidos CipherTrace publicado este martes 3 de julio.

La cantidad de dinero robado en lo que va del 2018 suma un total de 761 millones de dólares, según indica el informe que analiza el lavado de dinero a nivel global. En 2017, la cifra total del año fue de 266 millones.

"El fenomenal incremento en el valor de criptomonedas como Bitcoin en años recientes ha atraído a inversionistas, especuladores y ladrones. Tan solo en los últimos dos años, algunas de las mejores y más brillantes mentes criminales se hicieron de 1.2 mil millones [de dólares] de intercambios", se lee en el reporte, y agrega:

El FBI también ha reportado un aumento de casi seis veces en el valor de las reclamaciones de monedas digitales de 2015 a 2017.

Según las estimaciones de CipherTrace, la cifra de criptomonedas robadas para finales del 2018 podría ascender a los 1.5 mil millones de dólares. La razón no es ningún secreto, las criptomonedas son susceptibles a la delincuencia dada su naturaleza de anonimato. De hecho, el reporte señala que "los ciberextorsionadores, mercados negros y perpetradores de ransomware prefieren Bitcoin".

Dave Jevans, director ejecutivo de CipherTrace, comentó en entrevista con Reuters que las criptomonedas robadas son lavadas para ocultar la verdadera identidad de los delincuentes y así evitar ser arrestados.

Uno de los casos más emblemáticos este año ha sido nada más y nada menos que el mayor robo de criptomonedas en la historia desde el hackeo a Mt. Gox en 2014. El 26 de enero de este año, piratas informáticos robaron más de 530 millones de dólares en el token New Economic Movement (NEM) a CoinCheck. La segunda casa de bolsa más grande de Japón informó en febrero que usaría sus propios fondos para reembolsar a los 260.000 clientes afectados por los más de 423 millones de dólares robados.

A la vez que los cibercriminales han dirigido su atención a las monedas digitales, también los reguladores globales han comenzado a plantear formas de aplicar la ley para prevenir y castigar su uso indebido. Por ejemplo, México se convirtió en el primer país con una Ley Fintech, que mediante la definición de un "activo virtual", ha regulado el uso de las criptomonedas en el país.

Por el mismo motivo, CoinHive se ha posicionado como uno de los malwares más usados desde finales del 2017. Los ciberdelincuentes suelen colocarlo en sitios webs para minar criptomonedas usando el poder de cómputo de un internauta sin que la persona se de cuenta. Así que la tendencia está clara, tanto para los reguladores como para los delincuentes.