Ha tardado casi dos meses y, aunque su resolución ya no eran tan relevante como horas antes del propio juicio, su resultado supondría una confirmación o un rechazo a la decisión del Gobierno. El Tribunal Supremo ha publicado la sentencia del juicio que enfrentaba a los nuevos modelos de transporte, a través de la CNMC, y al sector del taxi representado por Fomento.

El texto elaborado por el Tribunal Supremo supone todo un espaldarazo a la actividad del sector del taxi y al decretazo aprobado por el Gobierno, ya cesado, de Mariano Rajoy. El Tribunal Supremo ha venido a confirmar la ratio 1/30, es decir, una VTC por cada 30 taxis. Una batalla que se creía perdida, por parte del sector más tradicional, ha sido la gota que ha colmado el vaso de la 'nueva economía'. Desde la perspectiva del Tribunal, las medidas impuestas por Fomento en el Reglamento de Ordenación de Transportes Terrestres reformado en 2015 y 2017, impiden que se pierda el equilibrio de un sector esencial.

Por otro lado, en la sentencia del TS también se ha ratificado el posicionamiento del taxi respecto a la actividad de las VTC fuera de su lugar oficial de actividad. Se ha confirmado que este tipo de permisos no pueden operar más de un 20% de su facturación fuera de la Comunidad que les ha concedido la licencia.

Igualmente, la sentencia del Tribunal Supremo solo ha venido a confirmar algo que, por decreto ley, ya estaba establecido. Ha servido para determinar que el deseo de la CNMC de liberalizar plenamente el sector del transporte no será posible, al menos de momento. Desde Fedetaxi, la patronal de profesionales del sector más numerosa de España, su presidente, Miguel Ángel Leal ha expresado a este medio su satisfacción por la decisión del Tribunal Supremo. "El taxi se ha ganado un futuro y se ha defendido de los intrusos", ha añadido, "es una solución definitiva, aunque esperamos más denuncias al ROTT, pero a partir de ahora viene una época tranquila para el taxi". Asumen que el 1/30 está reventado, pero al menos cuentan con el apoyo del TS, lo que deja un futuro que asegure que las VTC trabajan bajo su normativa sin saltársela". Por su parte, Cabify no ha hecho declaraciones en el momento de la publicación de este artículo y Uber apunta a seguir trabajando:

Seguiremos colaborando con el sector de la VTC para que cada vez más ciudadanos tengan acceso a nuevas alternativas de transporte. Asimismo, esperamos ponernos a trabajar con el Gobierno y el sector del taxi para hacer posible nuestro objetivo común: que cada vez más gente deje su coche en casa”.

En el único punto en el que el Tribunal y la Comisión han estado de acuerdo ha sido en la cuestión del las flotas. En 2017, el ROTT imponía que los dueños de VTC debían ostentar, como poco, siete vehículos para poder operar bajo este tipo de licencia. Según el TS esto supone una grave discriminación a los pequeños empresarios, dejando el negocio en manos de grandes compañías. Hecho que, igualmente ya viene dándose desde hace meses. Fue precisamente Cabify el que empujado por los grandes propietarios de licencias VTC empezó un diálogo con el sector del taxi, o al menos lo intentó, para mejorar la convivencia bajo un clima de control y no tanto de liberalización total como proponía Uber.