Cuando parecía que 2017 había sido un mal año para Facebook por la desconfianza generada por las fake news, estalló el verdadero escándalo. El caso de Cambridge Analytica, que finalmente afectó a los datos de casi 87 millones de personas para influir en procesos electorales como la carrera presidencial en Estados Unidos, ha demostrado ser la punta del iceberg de una serie de malos usos que la propia red social, cuanto menos, no combatió de forma efectiva.

A ello se ha sumado posteriormente la noticia de que el propio Facebook entregó datos de sus propios usuarios a compañías 'premium' que tenían alianzas con ellos, además de vender aún más información a empresas como Huawei, Samsung y otros fabricantes. ¿Suficiente como para que los usuarios cambiemos nuestros hábitos? Parece ser que sí, aunque sea de forma tibia. ¿Demasiado también para derrumbar el sólido crecimiento de la compañía? Eso ya son palabras mayores.

Según han descrito varias encuestas en las últimas semanas los usuarios cada vez somos más recelosos cuando nos conectamos a la red social más usada del mundo; especialmente los jóvenes, que parecen estar descartando su uso. Este último aspecto sin embargo no es nuevo. Datos de analítica y uso anteriores ya habían descrito el tránsito de los adolescentes hacia Snapchat o Instagram, compañía esta última que en cualquier caso también pertenece al entramado de Zuckerberg.

Facebook quería menos noticias en su feed y los usuarios ya no lo usan para compartir informaciones

La primera de estas encuestas fue publicada la semana pasada por el Instituto Reuters, asociado a la agencia de noticias y a la Universidad de Oxford, tras entrevistar a 73.000 personas de 37 países distintos. De sus entrevistas extrajeron que los usuarios cada vez usan menos Facebook para compartir y comentar noticias, en concreto un 9% menos que el año anterior. Este uso se había trasladado a Whatsapp, donde la gente se sentiría más segura para compartir y comentar noticias en círculos más cerrados.

"Continuamos viendo un aumento en el uso de aplicaciones de mensajería para las noticias a medida que los consumidores buscan espacios más privados (y con menos confrontación) para comunicarse", dijo Nic Newman, investigador asociado del Instituto de Estudios de Reuters, al presentar el informe.

La encuesta se realizó en la mayoría de las entrevistas justo antes de conocerse los escándalos de Cambridge Analytica, por lo que no se puede ligar directamente sus efectos como una respuesta, pero sí que se produjo conociendo ya el cambio de algoritmo que propuso Facebook tras las polémicas sobre noticias falsas.

En enero de este año, dos meses antes de que se desatara el huracán, Mark Zuckerberg explicaba en una amplia publicación que Facebook iba a cambiar de rumbo “para buscar ser un lugar más amigable”. La decisión de la red social era dar menos espacio en su feed de actualizaciones a las noticias de medios y aportar esa visibilidad a las publicaciones de amigos y familiares; volviendo en cierto modo a sus orígenes. El objetivo era minimizar el impacto de las noticias falsas, pero ese Facebook de color de rosa sin embargo sigue en modo de prueba, ya que las primeras impresiones revelaban que eliminar a los medios con autoridad de su feed lo que hacía es que tuvieran más presencia las publicaciones que comparten los usuarios, que en muchos casos son más llamativas, más incendiarias y en el peor de los casos falsas.

Para hacerse una idea, intentado reprimirlo Facebook aupó su mecanismo como cámara de eco de opiniones sesgadas (si la opinión de mis amigos tiende a cierta ideología y solo veo sus notificaciones; no saldré de ese eco). Los usuarios tienen ahora más opciones de cruzarse con una información vulnerable pero no con un medio con autoridad que la desmonte en su timeline.

Este efecto se ha visto de un modo u otro en las distintas encuestas. En la de Reuters, cada vez son menos los que confían en las noticias que se cruzan por redes. Por países hispanohablantes, en México solo un 40% de sus usuarios confían, pero las cifras son aún más bajas en Argentina (29%), y España (28%). Parte de esta desconfianza habría empujado a los usuarios, según el estudio, a usar redes más privadas para compartir noticias como Whatsapp, donde encuentran un clima más sosegado, y también como medida para mantener solo para los suyos sus verdaderas opiniones a la hora de compartir noticias.

La autocensura crece tras Cambridge Analytica

Otra de las encuestas, en este caso menos con poco más de 2.000 entrevistados, fue expuesta la semana pasada por The Atlantic. En su caso su valor radica en que es una de las primeras realizadas después de todos los escándalos. En sus conclusiones el 78% de las personas dijeron que estaban "muy" o "algo" preocupados por la privacidad de su información en redes sociales, y el 82% aseguró que se autocensuraban en las redes sociales. La "autocensura" para esta encuesta se definió como dejar de publicar algo que de otra manera podría desear compartir, debido a sus preocupaciones sobre privacidad.

Sin embargo el dato más revelador es que el 41% de los usuarios ha afirmado cambiar su comportamiento en Facebook tras conocer los escándalos sobre el uso de datos. Un porcentaje que puede parecer mayor o menor, pero que en cualquier caso es suficiente como para tener en cuenta. De ellos, además, cerca de un 20% había cambiado su configuración de privacidad. El siguiente gráfico traduce algunas de las impresiones recogidas en la encuesta tras conocerse los escándalos de Cambridge Analytica:

Los jóvenes ya no entran en Facebook

El último de los informes conocidos en los últimos días que nos da información sobre Facebook está formulado por Pew Research entre usuarios exclusivamente estadounidenses. Su principal conclusión es algo que ya había avanzado otros análisis, pero que se afianza: los más jóvenes ya no usan Facebook.

Según sus datos, solo el 51% de los estadounidenses entre 13 y 17 años dicen usar Facebook, una caída dramática desde el 71% que dijo usar la red social en el estudio anterior de Pew en 2015. En lugar de la red del “me gusta”, los más jóvenes usan ahora mayoritariamente YouTube (85%), Instagram (72%) o Snapchat (69%).

La pérdida de estos usuarios sin embargo no parecen estar repercutiendo a Facebook, y no solo porque WhatsApp e Instagram fueron compradas por la compañía, sino porque el propio Facebook por sí mismo como plataforma de publicidad sigue aumentando beneficios y apenas nota esta mala prensa en el número de usuarios activos mensuales.

Según los últimos datos reportados por la red social, correspondientes al primer trimestre de este año justo después de los principales escándalos, Facebook llegó a los 1.450 millones de usuarios activos, un crecimiento del 3.57% respecto al trimestre anterior. El único dato negativo, y que se puede tomar pese a esto con un peso relativo, es que estos usuarios pasaron 50 millones de horas menos en la red social al mes.

En definitiva: usamos menos Facebook, pero lo seguimos consultando. Los usuarios activos mensuales llegaron a los 2.200 millones.

Sin embargo, el verdadero foco estaba en sus beneficios que crecieron a un buen ritmo, pasando de los 8 mil millones de dólares de ganancias en el primer trimestre de 2017 a los 12 mil millones de dólares del primer trimestre de este año. Facebook sigue siendo rentable por su estabilidad como plataforma de publicidad, y parece que ni campañas como #DeleteFacebook han frenado su número de usuarios. Eso sí, la marca que ha dejado en sus usuarios los distintos escándalos parecen estar ahora empezando a revelarse. Veremos si esto puede afectar a futuro también a sus cuentas.