¿Qué provocó el accidente con un coche autónomo de Uber? Esta es la pregunta del millón. Después de que el pasado mes de marzo una mujer muriera por un fallo en un vehículo sin conductor de la compañía, el foco ha estado puesto en las posibles causas del incidente. En un contexto en el que varias compañías están probando sus automóviles autónomos en lugares de Estados Unidos como Arizona y Estados Unidos, este problema puso en el punto de mira los problemas de Uber para mejorar su tecnología.

Al parecer, los vehículos del servicio de transporte ya habían tenido problemas anteriormente aunque el accidente del mes de marzo fue el caso más grave. Como consecuencia, se suspendió el programa de coches autónomos y se inició una investigación por parte de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB).

En un principio se puso de relieve que la mujer apareció de repente en una calle sin luz y que fue prácticamente imposible reconocerla. De esta manera se pondría fin a las responsabilidades de Uber en el accidente aunque un nuevo informe vuelve a poner a la empresa en el punto de mira.

Las primeras hipótesis apuntaron a un fallo en el sistema de reconocimiento de objetos y personas. Los radares y la tecnología utilizada para los coches sin conductor identifica todos los obstáculos que pueden encontrarse en la carretera, además de las señalizaciones de tráfico. En este caso, este sistema pudo haber dejado de funcionar y no reconocer a la víctima del accidente y su bicicleta.

La segunda hipótesis, que ha sido investigada por The Information, se centra en la posibilidad de que el sistema de Uber reconociera a la mujer pero decidiera que no era necesario prestarle atención.

La tecnología del reconocimiento de objetos decide, tal y como lo hace el cerebro, qué objetos deben esquivarse y cuales no son un peligro. Por ejemplo, una bicicleta aparcada en la calle sería una de las cosas que el sistema autónomo decidiera no tener en cuenta. Por el contrario, sí tomaría medidas si un hombre que circula con una bicicleta o quiere cruzar la calle.

Bajo este esquema, las fuentes de The Information afirmaron que la tecnología de Uber sí reconoció que había una mujer, pero decidió que no era un elemento para esquivar. De confirmarse esta teoría de manera oficial, la compañía sería directamente responsable del accidente.

Después de la publicación del artículo, Uber envió un comunicado en el que destacó que están cooperando con la NTSB y que no pueden comentar los detalles del accidente.

Mientras tanto, hemos iniciado una revisión de seguridad de arriba hacia abajo de nuestro programa de vehículos autónomos, y hemos recurrido al ex presidente de NTSB, Christopher Hart, para que nos aconseje sobre nuestra cultura general de seguridad. Nuestra revisión está analizando todo, desde la seguridad de nuestro sistema hasta nuestros procesos de capacitación para operadores de vehículos, y esperamos tener más que decir pronto.

Hasta que no se ponga fin a la investigación no se podrá confirmar el origen del accidente que ha puesto en jaque el sistema de tecnología autónoma de Uber. Sin embargo, todas las informaciones que se han difundido hasta ahora identifican a la empresa como la principal responsable del siniestro. Un problema más para una de las compañías más polémicas.