El accidente mortal con un vehículo autónomo de Uber está causando estragos en la compañía, la cual ha suspendido sus pruebas con coches sin conductor. Además, el incidente vuelve a poner al servicio de transporte en el punto de mira después de que el nuevo CEO, Dara Khosrowshahi, llegara para lavar la cara de la empresa después de varios escándalos. Sin embargo, parece ser que para Uber es difícil deshacerse de la polémica.

Días después de que tuviera lugar el accidente y la muerte de una mujer de 49 años en Tempe, Arizona, se ha descubierto que los coches autónomos desarrollados por la compañía ya habían registrado varias deficiencias mucho antes del accidente.

Según un informe de 100 páginas al que ha tenido acceso The New York Times, el proyecto de tecnología autónoma no cumplía con las expectativas y los automóviles tenían problemas para identificar objetos y señales de tráfico en zonas de construcción o cuando se encontraban al lado de vehículos de mayor tamaño.

Los conductores de emergencia han tenido que intervenir en muchas ocasiones para evitar colisiones y, en comparación con las otras empresas que están desarrollando su propia tecnología, Uber parece haberse quedado muy atrás.

El informe arroja que en el caso de Waymo, la filial de coches autónomos de Google, los vehículos habían circulado unos 9.000 kilómetros sin necesidad de que el conductor de emergencia tuviera que actuar. Por el contrario, en el caso de Uber, no consiguió superar los 13 kilómetros sin intervención.

En un principio, la policía señaló que "está muy claro que habría sido difícil evitar esta colisión en cualquier tipo de conducción (autónoma o humana) basándonos en cómo la mujer fue desde las sombras hacia la carretera". Sin embargo, se publicó un vídeo en el que se muestran los instantes previos al accidente y el conductor de emergencia parece estar distraído y no mira a la carretera en más de una ocasión.

Este problema puso de relieve la necesidad, en algunos casos, de contar con dos personas para que puedan intervenir en caso de emergencia. Uber empezó de esta manera sus pruebas con coches autónomos aunque acabó contando con solo un conductor al volante. "Cuando Uber se mudó a un solo operador, algunos empleados expresaron preocupaciones de seguridad a los gerentes", según dos personas familiarizadas con las operaciones de Uber.

Por el momento, las pruebas de la tecnología autónoma de Uber han sido suspendidas y no se han dado detalles sobre cuándo se restablecerán. Los viajes sin conductor han sido una de las apuestas más grandes de la compañía pero, remitiéndonos a los hechos, es necesario que la plataforma elabore una nueva estrategia para ponerse al nivel de sus competidores e intentar evitar accidentes como el de la semana pasada.