En octubre de 2017, la comunidad científica descubría un inusual objeto, denominado técnicamente como C/2017 U1, que presenta una longitud de al menos cuatrocientos metros y se desplaza a una vertiginosa velocidad de treinta kilómetros por segundo. Tiempo después, las observaciones del telescopio Pan-STARSS 1, situado en Hawái, demostraron que el cuerpo en realidad se trataba del primer asteroide interestelar de la historia, es decir, que vino de algún lugar fuera del sistema solar.

Bautizado como 'Oumuamua, el asteroide pronto encandiló a los investigadores por su extraña apariencia. Su forma alargada, su tonalidad rojiza y su composición rocosa, sin restos de hielo sobre su superficie, fueron algunas de las características más destacadas del asteroide interestelar cuyo viaje pudo empezar hace millones de años. Tras su paso por el Sol, momento que los científicos aprovecharon para estudiar de cerca a 'Oumuamua, todavía quedaba por resolver una gran incógnita: ¿de dónde viene?

Un estudio publicado por investigadores de la Universidad de Toronto Scarborough sugiere que el asteroide interestelar pudo nacer en un lugar muy diferente al sistema solar. Los científicos aseguran que 'Oumuamua se habría originado en un sistema estelar binario, es decir, formado por dos estrellas que orbitan entre sí. El equipo de Alan Jackson analizó la capacidad que tienen estos sistemas para expulsar objetos y su abundancia en nuestra galaxia, la Vía Láctea.

Sus resultados, publicados en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, apuntan que los objetos rocosos como 'Oumuamua tienen más probabilidad de proceder de sistemas binarios que de estrellas individuales, como sucede en el caso del Sol. Además, de acuerdo con su investigación —adelantada hace unas semanas en la plataforma arXiv—, los cuerpos rocosos son eyectados de estos sistemas de estrellas en números comparables al destierro de objetos helados.

La hipótesis de que 'Oumuamua procede de un sistema binario de estrellas fue defendida en otro trabajo anterior publicado por Matija Ćuk, del Instituto SETI. Tal y como explicó hace unas semanas el investigador Fabo Feng en The Conversation, los cuerpos que orbitan alrededor de una de las estrellas en un sistema binario se ven afectados fuertemente por la gravedad del otro astro, lo que fomenta una expulsión más rápida que en el caso de sistemas de una sola estrella.

"Es destacable que hayamos visto por un primera vez un objeto físico que procede de fuera del sistema solar", explica Alan Jackson, en un comunicado difundido por la Real Sociedad de Astronomía de Reino Unido. Su estudio también sugiere que 'Oumuamua puede que venga de un sistema con una estrella de alta masa y relativamente caliente, ya que un sistema así contaría con una mayor cantidad de objetos rocosos en sus proximidades. Los investigadores además comentan que el primer asteroide interestelar pudo ser desterrado durante la época en la que se formaron los planetas en este sistema estelar, muy diferente al rincón en el que se sitúa la Tierra.