La relación entre la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) y Facebook ha pasado por algunos contratiempos pero parecía que se había asentado. En 2011, el órgano gubernamental y la red social firmaron un acuerdo para garantizar la privacidad de los datos de los usuarios. A partir de entonces, las aguas parecían calmadas hasta que una investigación sacó a la luz que la empresa Cambridge Analytica había robado los datos de 50 millones de personas para influir en las elecciones de Estados Unidos de 2016.

Facebook está ahora en el punto de mira por sus prácticas y términos que han parecido permitir que aplicaciones de terceros puedan tener acceso a datos personales con los que han comercializado. Facebook niega las acusaciones pero la FTC ha confirmado este lunes 26 de marzo que han iniciado una investigación para averiguar si la plataforma compartió información de sus usuarios sin su consentimiento.

"La FTC toma muy en serio los recientes informes de prensa que plantean preocupaciones sustanciales sobre las prácticas de privacidad de Facebook. Hoy, la FTC confirma que tiene abierta una investigación no pública sobre estas prácticas", señaló la agencia en un comunicado.

En concreto, la Comisión Federal de Comercio busca tener más detalles sobre las actividades de Facebook que podrían haber violado el decreto acordado en 2011. Por su parte, la red social afirmó que aprecia la oportunidad de responder las preguntas de la FTC.

De confirmarse que la plataforma violó el acuerdo con la agencia, las multas podrían ascender a 40.000 dólares por cada violación de los puntos del decreto. La suma total a la que tendría que hacer frente Facebook podría ser millonaria, además de un problema más para la compañía que está afrontando una crisis de confianza por parte de sus usuarios.

Después de que se confirmara que la FTC está investigando a la red social, las acciones de la compañía bajaron más del 5%. Esta caída se suma a la depreciación de la acciones de Facebook en Bolsa tras el escándalo de Cambridge Analytica. La empresa está perdiendo millones de dólares y las medidas tomadas por la FTC no hacen más que agravar su situación.

Las consecuencias

Es posible que las acciones de Facebook se recuperen con el tiempo pero la investigación de la agencia gubernamental puede hacer mucho daño más allá del ámbito económico. La multa puede ser el primer paso de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos para regular la red social y podría empezar a exigir mayores regulaciones o auditorías para confirmar que Facebook no está violando ningún punto del decreto y que los datos de las personas están asegurados.

Estas medidas, por un lado, privarían a Facebook de cierta libertad empresarial y sus nuevas funciones serían miradas con lupa. Por otro lado, la intervención del Gobierno podría acabar con su posición como una de las compañías tecnológicas más grandes del mundo. Sin la confianza de los usuarios, bajo la mirada de las autoridades y haciendo frente a multas millonarias, este podría ser el principio del fin de Facebook tal y como lo conocemos hasta ahora.

Asimismo, esta situación podría poner fin a los beneficios de la compañía por ser, al menos hasta ahora, la red social por excelencia. El acceso a datos personales y otras prácticas no reguladas se amparaban bajo el paraguas del poder y la influencia de la empresa, pero el control de la FTC y la presión de otras entidades podría acabar con estas prácticas.

Por el momento, la FTC ha confirmado que está dispuesta a utilizar "todas sus herramientas" para proteger la privacidad de los consumidores.

La investigación confirmada por la agencia gubernamental es solo una consecuencia más para Facebook tras el escándalo de Cambridge Analítica. En total, se han presentado cuatro demandas de usuarios y accionistas, además de una citación para que Mark Zuckerberg declare ante el Senado de los Estados Unidos. Las autoridades británicas han solicitado también información sobre las prácticas de Facebook ante el caso de la empresa de análisis de datos.

Mientras tanto, Facebook lo niega todo. En su respuesta después de que se destapara el escándalo, Zuckerberg se disculpó pero señaló que habían pedido a Cambridge Analytica que borraran los datos que habían obtenido. Al parecer, hasta pidieron un certificado para verificar que la empresa cumplía su palabra, aunque no sirvió de mucho. El robo de datos fue descrito como "una brecha de confianza" por el fundador de Facebook.

Por otro lado, la red social negó en un comunicado que se compartiera el historial de llamadas y los mensajes de texto en dispositivos Android sin el consentimiento de los usuarios. La gente tiene que aceptar expresamente usar esta característica y "si, en cualquier momento, ya no desean utilizar esta función, pueden desactivarla en la configuración (...) y se borrará todo el historial de llamadas y de texto previamente compartido a través de esa aplicación", informó Facebook.

El objetivo de esta función es que los usuarios estén mejor conectados a sus contactos y tengan la opción de importar su información en cualquier momento desde su cuenta de Facebook a sus dispositivos. No hay violación de datos o peligro para los usuarios, ni en este ni en los otros casos, según la plataforma. Sin embargo, cada vez son más los que se unen a la campaña #DeleteFacebook y más las investigaciones que se abren en contra de la red social.