El diagnóstico precoz del cáncer es uno de los retos más destacados en medicina. A pesar de los esfuerzos realizados en los últimos años para desarrollar técnicas que detecten lo antes posible la existencia de un tumor maligno, lo cierto es que no todos los métodos han demostrado el mismo éxito. Uno de los más polémicos es la llamada prueba de PSA, uno de los análisis que existen para diagnosticar el cáncer de próstata, el tumor más frecuente en hombres en España durante 2017.

La prueba de PSA consiste en evaluar una proteína de la sangre llamada antígeno prostático específico. Esta sustancia es producida directamente por la próstata y, en los casos en los que haya un tumor maligno, los niveles en sangre de este marcador pueden haber aumentado. Sin embargo, otros procesos como una infección o una inflamación por culpa de una hiperplasia benigna —un aumento de la próstata de origen no canceroso— también se relacionan con una mayor cantidad de PSA en sangre.

Esta ambigüedad en los resultados explica la controversia acerca de la idoneidad o no de realizar la prueba de PSA para la detección precoz del cáncer de próstata. La polémica ha vuelto a la palestra a raíz de un trabajo publicado hoy en Journal of the American Medical Association (JAMA). Los científicos siguieron la evolución de algo menos de medio millón de hombres en Reino Unido entre 2001 y 2016, de los que la mitad se habían sometido a un análisis de PSA y la otra mitad no había realizado ninguna prueba. Sus resultados muestran que este test no es capaz de detectar algunos de los tumores de próstata más agresivos y letales.

PSA, una prueba polémica para el cáncer de próstata

Los investigadores de la Universidad de Oxford y de Bristol han llevado a cabo el ensayo clínico más amplio realizado hasta ahora para determinar la conveniencia de la prueba de PSA. Su estudio en JAMA prueba la necesidad de encontrar métodos más precisos para diagnosticar el cáncer de próstata. En la actualidad, aunque este tipo de tumores son los más frecuentes en hombres en España —con una incidencia de más de 30.000 casos en 2017—, su mortalidad no es tan alta como en otras patologías. Según los datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en 2016 casi 6.000 varones fallecieron por culpa del cáncer de próstata, una cifra menor que en los tumores de la tráquea, bronquios y pulmón (17.624) y de colon (6.892).

"Nuestro amplio estudio aporta luz a un asunto muy controvertido. Hemos determinado que ofrecer un único test de PSA a hombres que no presentan síntomas no salva vidas después de hacer un seguimiento de diez años de media", explica Richard Martin, catedrático de la Universidad de Bristol y uno de los autores del estudio. "Los resultados destacan la multitud de problemas relacionados con la prueba de PSA, causando una ansiedad innecesaria y el tratamiento de tumores de próstata en hombres que nunca habrían resultado afectados, además de fallar a la hora de detectar los cánceres peligrosos", sostiene. Sus resultados no apoyan la introducción de este programa de cribado (screening) para diagnosticar de forma precoz este tipo de tumores en varones que no cuenten con síntomas ni antecedentes.

Las conclusiones del trabajo publicado en JAMA coinciden con las recomendaciones realizadas anteriormente por otros expertos. Según explicó la Dra. Ruth Vera, presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica, a día de hoy la evidencia científica solo apoya realizar programas de cribado (screening) específicos para diagnosticar a tiempo el cáncer de mama, de colon y de cérvix. Antes de la publicación de esta investigación, la Sociedad Española de Epidemiología ya advirtió sobre los efectos adversos que podría acarrear la prueba de PSA. La detección de casos positivos que no tendrían por qué ser tratados puede conllevar un impacto psicológico u otros problemas como disfunción eréctil e incontinencia urinaria, asociadas con los tratamientos oncológicos que reciben los pacientes.

Por su parte, la Asociación Española de Urología, siguiendo las recomendaciones de su homóloga europea, no aconseja ofrecer el cribado poblacional con el PSA a todos los hombres asintomáticos para evitar el sobrediagnóstico y el sobretratamiento. Sí recomiendan la realización del test a varones a partir de los 45 años con factores de riesgo (antecedentes familiares de primer grado, padre o hermanos, con cáncer de próstata y raza afroamericana). Además de la prueba de PSA, según SEOM existen otras técnicas para diagnosticar este tipo de tumores como la ecografía o el tacto rectal. Herramientas que por el momento no satisfacen la necesidad de detectar esta enfermedad de forma precisa y rápida, ya que según los científicos británicos es importante promover la investigación y encontrar nuevos métodos de diagnóstico del cáncer de próstata.