Mark Zuckerberg afirmó que desde Facebook lo hicieron todo bien. Que exigieron en 2015 que Cambridge Analytica eliminara los datos de los usuarios que había obtenido, y que pidió un certificado para comprobar que realmente se llevó a cabo tal operación. Sin embargo, una investigación lo ha puesto todo patas arriba. Al parecer, estos datos no fueron borrados y, peor aún, fueron utilizados para influir en la campaña de Donald Trump en 2016. En total, se robó la información de más de 50 millones de personas. A Cambridge Analytica le ha explotado este escándalo en la cara y, para demostrar que no cuenta con datos de usuarios de Facebook, se someterá a una auditoría externa e independiente.

Así lo ha anunciado el CEO en funciones de la empresa de análisis de datos, Alexander Tayler, quien sustituyó a Alexander Nix después de que este fuera suspendido e investigado por utilizar presuntamente prácticas como el soborno y campañas de desinformación para influir en elecciones de países como Argentina o Nigeria.

El objetivo de la auditoría es confirmar que Cambridge Analytica ya no cuenta con ningún tipo de información que pueda ser utilizada para influir en próximos comicios, como podrían ser los de México, previsto para el 1 de julio. Alexander Tayler se disculpó por el escándalo que han provocado las prácticas de la empresa que ahora dirige y afirmó que pensaba que los datos se habían obtenido "de acuerdo con los términos de servicio y las leyes de protección de datos de Facebook".

Esta hipótesis fue desmentida por Zuckerberg en una publicación en la que respondía a la investigación de The New York Times, The Guardian y The Observer que sacó a la luz la estrategia de la empresa de análisis de datos para conseguir un resultado favorable para Trump en las elecciones presidenciales.

Paralelamente a la auditoría independiente iniciada por Cambridge, la Oficina del Comisionado de Información del Reino Unido (ICO, por sus siglas en inglés) ya está trabajando en su propia investigación. Tayler afirmó que están colaborando con esta autoridad para esclarecer los hechos y también prometió que haría públicas las prácticas de la compañía dentro y fuera de Estados Unidos.

"Nos tomamos las recientes acusaciones de prácticas poco éticas en nuestro negocio político no estadounidense muy en serio", señaló Tayler en el comunicado. "La Junta ha lanzado una investigación completa e independiente sobre las prácticas pasadas de SCL Elections [empresa matriz de Cambridge], y sus conclusiones se compartirán públicamente".

El CEO de la empresa también habló sobre Christopher Wylie, la persona que fue clave en la investigación que habló sobre el robo de datos por parte de Cambridge. Alexander Tayler sostiene que Wylie era un contratista a tiempo parcial que dejó su puesto en julio de 2014 y, desde entonces, no ha tenido conocimiento directo de las operaciones ni prácticas de la compañía.

En este momento, es la palabra de Facebook contra la de Cambridge Analytica. Mientras que uno afirma que violó su confianza al afirmar que los datos fueron eliminados, el otro sostiene que no ha llevado a cabo ninguna práctica ilegal o que fuera en contra de las políticas de la red social. La auditoría puede dar información clave para saber más acerca de este caso que está haciendo mucho daño a las dos compañías.