Las teorías conspiranoicas en YouTube son algo habitual que se ha estado viendo prácticamente desde los inicios de la plataforma. Dar un espacio abierto para que cada cual cuente lo que quiera deriva en todo tipo de usos, entre los cuales, por qué no, se cuestionan asuntos que van desde la llegada del hombre a la luna hasta la esfericidad de la Tierra, pasando por el origen terrorista de los sucesos del 11-S.

Todas estas han estado presentes en YouTube sin mayor problema hasta ahora, cuando su CEO, Susan Wojcicki, ha explicado que próximamente llegará un cambio importante para socavar el crédito de las publicaciones que intentan difundir teorías falsas acerca un tema. La fórmula para ello será tan simple como mostrar una suerte de tarjetas ubicadas inmediatamente bajo la ventana de vídeo con enlaces a Wikipedia que aporten más información sobre el asunto que se está tratando en el vídeo, posibilitando así al espectador la opción de leer lo que se considera como información veraz.

Estas han sido calificadas por Wojcicki como "pistas de información", no conformando tampoco un movimiento especialmente radical por su parte. Según las indicaciones iniciales acerca de la herramienta, invita a pensar que es una manera más de YouTube para lavarse las manos en el asunto y poder decir que han hecho algo al respecto, a pesar de que el resultado final sea inapreciable en su práctica.

¿Por qué ahora?

Si los vídeos de esta índole, de sobra conocidos por todos, han estado presentes durante tanto tiempo en YouTube sin haber llamado la atención de la compañía, ¿qué es lo que ha cambiado ahora para que esta se interese?

Nada sucede por casualidad. El interés de YouTube en tomar cartas en el asunto de los vídeos que tratan contenido relacionado con teorías no fundamentadas surge, presumiblemente, a raíz de los sucesos que tuvieron lugar tras el tiroteo en un instituto de Florida, el cual se saldó con 17 víctimas. Fue entonces cuando afloraron diversas acusaciones y teorías conspiranocias hacia David Hogg, uno de los estudiantes del centro educativo que fue entrevistando y manifestó abiertamente su postura hacia la necesidad de una regulación en la tenencia de armas.

A Hogg se le acusaba en varios vídeos, que fueron compartidos de manera masiva a través de redes sociales, de ser un actor pagado por diversas plataformas en contra de la venta de armamento. Aunque muchos de estos vídeos fueron retirados por la plataforma y algunos canales fueron sancionados, este no parece ser el modelo que YouTube considera idóneo de actuación para una práctica que lleva existiendo años, ya que ha estado ocurriendo porque no hay nada en sus reglas de uso que lo impida de manera explícita.

La gente podrá seguir accediendo a los vídeos, pero tendrán información adicional.

Los dichosos algoritmos, otra vez

Los algoritmos de clasificación de YouTube han sido objeto de comentario durante los últimos tiempos debido al nefasto funcionamiento de los mismos, pero no solo de ellos, sino también de la capacidad de la propia empresa para regular su desempeño. Aunque las promesas de mejora al respecto no hacen más que repetirse, soluciones como la inclusión de artículos de Wikipedia dejan atisbar que estamos lejos de ver un sistema de clasificación y recomendaciones donde la información falsa o en contra de las normas de la plataforma no sea fácilmente propagable.

De hecho, es la propia YouTube la que en ocasiones ofrece como primeros resultados de una búsqueda vídeos conspiranoicos o con enfoques totalmente infundados. Con este movimiento, definitivamente, no están luchando para que esto cambie. Menos aún utilizando a Wikipedia como fuente de información fiable y verídica, cuando los errores son propensos a aparecer en sus textos.

Desde YouTube han asegurado que los carteles informativos con enlace a la popular página web de información serán implementados en un amplio rango de temas que generan interés y volumen de tráfico, pero eso no deja de ser una pequeña parte de todo lo que sucede en la red. ¿Qué ocurrirá con los vídeos que, como el de Hobb, son sucesos que acaban de ocurrir y que se extienden rápidamente por la red? Eliminar vídeos y suspender cuentas cuando el clamor popular alcanza ciertas dimensiones, pese a que se ha dado recientemente, no se antoja una actitud idónea.

En este sentido, la CEO de YouTube ha informado de que también se harán ciertos cambios en las reglas de uso para hacer explícitos los comportamientos y políticas respecto a vídeos que tratan teorías calificadas como falsas. Así y todo, no dejan de ser capas que subyacen sobre el verdadero y algorítmico factor principal.