El ambiente empieza a relajarse en Londres. Los esfuerzos de Uber para evitar que se cierren las operaciones de la plataforma de la capital y las nuevas condiciones de los trabajadores parecen haber dado frutos y, durante el Foro de Economía Mundial en Davos, la primera ministra ha tomado en cuenta las medidas tomadas por Uber en Londres. Mientras que la fecha del juicio sobre la licencia de la compañía todavía no tiene fecha, Uber ha aumentado la seguridad y ha obligado a sus conductores a trabajar un máximo de diez horas con descansos de seis horas. Estas nuevas medidas han hecho que las leyes para evitar la explotación de los trabajadores en plataformas tecnológicas se fortalezcan, según May.

"La tecnología ya está cambiando la naturaleza de nuestros lugares de trabajo y dejando a muchas personas con patrones de trabajo menos predecibles, por lo que debemos asegurarnos de que nuestra ley laboral siga el ritmo de la tecnología que está moldeando las prácticas laborales modernas", afirmó la primera ministra. Tomando el ejemplo de Uber, el uso de la tecnología "ha cambiado radicalmente la forma en que las personas se mueven en las ciudades de todo el mundo. Pero también una empresa ha cometido errores, con problemas de seguridad y preocupaciones sobre las protecciones para sus trabajadores".

A pesar de los fallos, la política apunta a que la solución ante estos retos no es suspender las operaciones de la plataforma, sino encontrar las maneras de abordar de mejorar.

La solución no es cerrar Uber, sino abordar esas preocupaciones.

La ley debería brindar protecciones para que todas los trabajadores tengan los mismos derechos en compañías tecnológicas y el objetivo de Theresa May es llevar a cabo una revisión independiente de las condiciones de trabajo en las plataformas tecnológicas. "A medida que aprovechamos estas oportunidades de tecnología, también tenemos que dar forma a este cambio para garantizar que funcione para todos", concluyó.

Uber sigue teniendo muchos problemas que superar en Londres como los esfuerzos de Transports for London por suspender las operaciones del servicio en la ciudad. Este litigio todavía debe ser concluido pero, mientras tanto, parece ser que Theresa May está de su parte, al menos en lo que a las nuevas medidas se refiere. El hecho de que Uber haya implementado nuevas reglas para sus conductores con el objetivo de mejorar la seguridad, ha sido tomado en cuenta por el Gobierno británico. Las posibilidades de que Uber salga ganado han aumentado y, por otro lado, este conflicto podría marcar un precedente en los derechos de los trabajadores de otras plataformas tecnológicas.

El hecho de que Uber haya reculado y haya centrado sus esfuerzos en intentar evitar más conflictos en Londres responde a la nueva estrategia de Dara Khosrowshahi. El CEO de Uber admitió que las cosas en la compañía "se hicieron mal" pero ahora se están sentando en un crecimiento responsable en lugar de crecer sin tener en cuenta otros factores. Asimismo, Khosrowshahi señaló que algunas reglas no tienen sentido.

No tienen sentido por el medio ambiente, por el tráfico y por el consumidor. Creo que tenemos que trabajar con los reguladores, saber qué podemos hacer para trabajar juntos. Queremos reducir la cantidad de tráfico en las ciudades e incluir flotas eléctricas en las ciudades y vehículos autónomos.

De esta manera, el CEO de la compañía se mostró interesado en cambiar algunas de las reglas que han causado problemas a Uber en diferentes ciudades del mundo. Está dispuesto a sentarse, a hablar y a cambiar los aspectos que puedan llevar a tener un mejor servicio y con mejores comilones. Y, al parecer, eso es precisamente lo que Theresa May está buscando para evitar que los problemas de Uber en Londres pasen a mayores.