Desde que salió a la luz la intervención de Rusia en cuestiones políticas como la carrera hacia la Casa Blanca, se ha cuestionado el rol que desempeñan las redes sociales para influir en la democracia.

Como parte de su serie de "Preguntas difíciles", donde los ejecutivos de Facebook abordan los problemas por los que ha sido criticada la red social más popular en todo el mundo con 2 mil millones de usuarios, este lunes han publicado en el blog de la empresa tres posts sobre los efectos que tienen las redes sociales en la democracia.

Samidh Chakrabarti, gerente de producto de compromiso cívico de Facebook, ha planteado cuáles son algunos de los mayores problemas que han surgido al respecto en la plataforma, como la injerencia extranjera, las noticias falsas, las cámaras de eco, el acoso político, la participación desigual y el compromiso político.

Si bien antes de las pasadas elecciones presidenciales estadounidenses Mark Zuckerberg calificaba de "locura" pensar que Facebook podía influir los comicios, el destape de Russiagate le ha hecho abrir los ojos a la empresa, pues las cuentas vinculadas a Rusia generaron 80.000 publicaciones que llegaron a alrededor de 126 millones de personas en dos años, de acuerdo con la red social. El CEO de Facebook ha reconocido en un post a principios de este año que su desafío personal para 2018 es arreglar la red social que fundó. Ahora, Chakrabarti ha advertido que aunque están haciendo todo lo posible por evitar la supuesta intromisión rusa o de cualquier otra nación en elecciones, no pueden garantizar que las redes sociales sean buenas para la democracia.

El mensaje de Chakrabarti

"Originalmente, Facebook estaba diseñada para conectar a amigos y familia -y se ha destacado en eso” escribió Chakrabarti en el blog de la red social este 22 de enero. "Pero a medida que un número sin precedentes de personas canaliza su energía política a través de este medio, se está utilizando de formas imprevistas con repercusiones sociales que nunca se anticiparon".

El ejecutivo continúa su mensaje destacando algunas de las medidas que Facebook ha implementado para resolver la problemática que se ha vuelto más evidente en los últimos años, como las nuevas reglas de transparencia para la propaganda política y el combate a las noticias falsas mediante verificadores de datos, desmonetización y despriorización. También herramientas como los "artículos relacionados" para mitigar las cámaras de eco o el "Plan de votación" para ayudar a que la gente esté más informada sobre las elecciones, mientras que mejores modelos de privacidad están orientados a involucrar a más personas en discusiones en línea.

No obstante, Chakrabarti reconoce que la democracia no se puede garantizar mediante ajustes a un algoritmo o un puñado de nuevas características en la red social y, asegura, Facebook ciertamente no tiene todas las respuestas cuando se trata de lo que las redes sociales pueden o incluso deberían hacer al respecto. "Si hay una verdad fundamental sobre el impacto de las redes sociales en la democracia es que amplifica la intención humana, tanto buena como mala. En el mejor de los casos, nos permite expresarnos y actuar. En el peor de los casos, permite que la gente difunda información errónea y corroer la democracia", señaló el ejecutivo, y añadió:

Ojalá pudiera garantizar que los aspectos positivos están destinados a superar los negativos, pero no puedo.

Por tanto, empresas como Facebook, indicó, tienen el "deber moral" de comprender cómo son usadas sus plataformas y cómo pueden garantizar -tanto como sea posible- que sean "lo más representativas, civiles y confiables posibles".

Sunstein, Ilves y Vromen

Para responder a la pregunta "¿qué efecto tienen las redes sociales en la democracia?", Facebook pidió la opinión de tres expertos externos: el profesor de Harvard Cass Sunstein cuyo post fue también publicado este lunes, el experto en redes sociales y ex presidente de Estonia Toomas Hendrik Ilves y la profesora de la Universidad de Sydney Ariadne Vromen. Los posts invitados de Ilves y Vromen aún serán publicados en la semana.

Sunstein se centra principalmente en las cámaras de eco y cómo el intento de las redes sociales de personalizar el feed de un usuario puede inherentemente establecer lo que él denomina como "capullos de información". El profesor de Harvard señala la intención expresada por Facebook de llevar al News Feed las Stories más relevantes para el usuario y de "brindarle una experiencia más personalizada", a lo que en respuesta comenta: "¿De verdad? Espero que no. Desde el punto de vista de la democracia, eso es una pesadilla".

El mensaje de Harbath

Hasta ahora, este número de "Preguntas difíciles" parece llegar a una conclusión similar, ya que recientemente se abordó si las redes sociales eran buenas para la salud mental: todo depende de cómo se use.

"Estamos tan decididos como siempre para luchar contra las influencias negativas y asegurarnos de que nuestra plataforma sea, sin lugar a dudas, una fuente de bien democrático", escribió en otro post Katie Harbath, directora global de política y extensión del gobierno de Facebook. "Hay mucho sobre lo que se puede basar en este sentido, desde el poderoso papel que desempeñan los medios sociales en dar a las personas una voz en el proceso democrático hasta su capacidad de entregar información en una escala sin precedentes".

En lo que va del año, Facebook ha anunciado dos grandes cambios que implementará en su plataforma este 2018. El primero: un cambio en el algoritmo del News Feed para mostrar más publicaciones de amigos y familiares en lugar de los contenidos compartidos por editoriales y marcas. El segundo: encuestas a usuarios para calificar a los medios de comunicación según su nivel de confiabilidad para así dar prioridad a aquellas fuentes percibidas como de "amplia confianza".