Tras muchas idas y venidas, tanto por parte de Apple como del gobierno irlandés, la decisión tomada por la Comisión Europea terminará por hacerse efectiva y Apple pagará los 13.000 millones de euros que le exigen, impuestos no incluidos. La multa, que atiende a una mala regulación por parte del gobierno de Irlanda a la hora de cobrar los impuestos que la compañía americana paga en el país, se remonta al mes de agosto de 2016.

Después de haber sido apelada por Apple y calificada como "basura política" por Tim Cook, CEO de la compañía, los 13.000 millones de euros se trasladarán desde las cuentas de la empresa con sede en Cupertino a las del gobierno irlandés, el cual también ha presentado reticencia a lo largo de los últimos meses para aceptar la decisión europea. Si bien siempre ha sido conocido que Apple tributaba en Irlanda sus impuestos procedentes de Europa por los beneficios que reportaba hacerlo, esto supone la confirmación de que la situación no ha sido tratada con la rigidez que se requería durante los últimos años.

La decisión se basa en la aplicación de determinados Tax ruling, los cuales beneficiarían a Apple por encima de otras empresas del sector, creando una competencia desleal, facilitada por Irlanda. De nada han servido los recursos de la compañía presentados ante Europa, especificando los errores cometidos en la valoración del casos, ni los oídos sordos del gobierno irlandés para no aplicar la orden de cobro. Los acuerdos entre la empresa y el gobierno deberán cambiar a partir de ahora para evitar que situaciones como esta vuelvan a tener lugar en el futuro.

No hay gigantes para Vestager

El nombre de Margrethe Vestager, comisaria de Competencia de la Unión Europea, está resonando con especial frecuencia últimamente entre las altas esferas del panorama tecnológico internacional debido a las diferentes acometidas que el órgano está llevando a cabo contra diferentes empresas del sector. Así, de manera reciente hemos visto implicadas en asuntos legales a las también norteamericanas Facebook o Google, con Amazon también en el punto de mira.

De hecho, hace unos meses la Unión impuso a esta última la mayor multa de la historia a una compañía y prepara otras dos contra "la gran G" en relación al uso de su posición de poder para obtener beneficios de manera ilícita; una relacionada con su servicio de anuncios AdSense y la otra con su sistema operativo móvil Android como referencia. La mano férrea se sigue aplicando con dureza desde Bruselas, por mucho que les pese a determinadas compañías y, en algunos casos, también a ciertos gobiernos.