Rose McGowan fue una de las primeras mujeres en denunciar el comportamiento de Harvey Weinstein. Después de más de 20 años de silencio, la actriz de Charmed decidió sacar su caso a la luz para intentar hacer justicia. Ahora, más de 70 mujeres han roto su silencio y han puesto en el punto de mira los comunes acosos sexuales en la industria de Hollywood. McGowan es una de las caras más visibles de esta catarsis en el mundo del cine y ha decidido decir todo lo que ha venido callando durante dos décadas por miedo a enfrentarse a una de las personas más influyentes del sector.

Su silencio se explicaría por un acuerdo al que llegó con Weinstein por 100.000 dólares que implicaba olvidar lo que ocurrió en una habitación de hotel durante el Festival de Sundance. La actriz afirmó que el productor no solamente la acosó sexualmente, también la violó. Además del pacto de silencio, una investigación de The New Yorker ha afirmado que Harvey Weinstein contaba con un "ejército de espías" para intimidar a sus víctimas y para saber hasta qué punto suponían un peligro para su integridad. Las empresas de espionaje Kroll y Black Cube fueron las contratadas por el productor, formadas por ex sociales del Mosad y otras agencias de inteligencia. Rose McGowan fue una de las mujeres espiadas para recoger información sobre su vida y poder así amenazarla.

En el caso de la actriz, su compromiso por los derechos de la mujer era un peligro para Weinstein, quien envió a una espía que se hizo pasar por una abogada. La mujer, quien dijo llamarse Diana Filip, hizo creer a McGowan que quería contar con ella para presentar una gala benéfica contra la discriminación de género, una excusa que utilizada para saber más sobre ella.

La que era en realidad una ex oficial del Ejército israelí tuvo cuatro reuniones con la actriz, quien le explicó hasta que tuvo una reunión con el periodista Ronan Farrow, autor del reportaje de The New Yorker para hablar de la agresión de Weinstein. Posteriormente, Filip contactó con Farrow aunque este nunca le contestó al no tener información sobre la persona.

El pasado mes de septiembre, otro miembro de Black Cube, esta vez un chico que utilizó el nombre de Paul, se unió al encuentro entre la mujer y Rose McGowan haciéndose pasar por un compañero de trabajo de la presunta abogada. El objetivo real era, sin embargo, cambiar de agente para ver si este podía extraer más información a la actriz.

El contacto entre los espías y la actriz se mantuvo hasta el pasado mes de octubre. Cuando los escándalos sexuales del productor de Hollywood salieron en todos los medios y Rose McGowan afirmó ser una de las afectadas, Diana Filip le envió un mensaje: "¿Cómo te sientes?... Solo quería decirte lo valiente que creo que eres".

El periodista Ronan Farrow envió fotografías a Rose McGowan de la agente que se hizo pasar por Diana Filip, y la actriz la reconoció al instante. En ese momento, se dio cuenta de que había sido el objetivo de Harvey Weinstein durante mucho tiempo. "Todos me mentían constantemente. Me sentía como en la película Gaslight (Luz que agoniza)".

Además de recabar información personal, los espías tenían otro fin: el libro escrito por Rose McGowan, Brave, en el que explica sus memorias dentro de Hollywood. Weinstein quería obtener información sobre el escrito que incluye "información perjudicial sobre el cliente", afirmaron unos informes recabados en el reportaje de The New Yorker. Al final, la agencia de espionaje consiguió entregar al productor cien páginas de transcripciones y descripciones del libro basadas en horas de conversaciones entre Rose McGowan y la agente encubierta.

McGowan empezó a escribir el libro mucho antes de que más de 70 mujeres denunciaran a Harvey Weinstein por acoso sexual aunque la actriz ya tenía en mente abordar en sus memorias el acoso en Hollywood y cómo ella fue unas de las afectadas.

La editorial HaperCollins anunció que Brave, que saldrá a la venta el próximo 30 de enero, "es un libro de memorias-manifiesto que busca desmantelar el concepto de fama, señalar un negocio multimillonario basado en la misoginia y busca empoderar a las personas a abrir los ojos y ser valientes".

La historia de cómo luchó contra estos comportamientos en Hollywood ha convertido a Rose McGowan en el eje central del movimiento para sacar a la luz los escándalos de acoso. En su primer discurso después de anunciar que fue una de las numerosas víctimas de Harvey Weinstein destacó que la habían avergonzado, acosado y difamado e hizo un llamamiento para las mujeres para que denuncien y cuenten sus experiencias. Por otro lado, la actriz ha creado la página RoseArmy.com para ayudar a las vítimas de acoso a alzar su voz.

Después de denunciar la agresión sexual por parte de Harvey Weinstein, Rose McGowan ha decidido no callarse nada después de estar 20 años en silencio. Este comportamiento la ha convertido en una figura clave del movimiento contra el acoso sexual en Hollywood, después de que acusara al actor Ben Affleck de mentir al afirmar que no tenía conocimiento de los actos del productor. La cuenta de Twitter de McGowan fue posteriormente bloqueada.

El escándalo ha salpicado a otras personalidades del mundo el cine como Kevin Spacey, Brett Ratner o James Toback. El caso del productor no solamente fue el primero en publicarse, también ha resultado ser uno de los más complejos por las maniobras de Weinstein para que sus víctimas callaran. Para ello, tuvo que convertir toda la trama en una película de Hollywood y envió a sus espías a todos los posibles frentes en los que su integridad corría peligro. Finalmente, todos los esfuerzos han sido en vano y Harvey Weinstein se ha convertido en el innombrable de la industria de cine en Estados Unidos.

👇 Más en Hipertextual