Los testimonios que denuncian el acoso y abuso sexual de Kevin Spacey a varias víctimas, incluyendo Anthony Rapp y a miembros del rodaje de la serie House of Cards, han hecho mella sobre Netflix y la productora Media Right Capital (MRC). Tras suspender el rodaje de la sexta y última temporada y después de que aparecieran más víctimas, ambas compañías han decidido despedir a Spacey, intérprete del presidente Frank Underwood.

Netflix fue la primera en dar el paso, explicando a través de un comunicado adelantado por Deadline que no se involucraría en la producción de House of Cards si la serie seguía contando con Kevin Spacey. Además, la plataforma de streaming ha señalado que no seguirán adelante con el estreno de la película Gore, en la que el norteamericano participaba como actor y productor. Minutos después, Media Right Capital manifestaba que, mientras continuaban con sus investigaciones acerca de las denuncias presentadas, suspendían con efecto inmediato la participación del actor, ganador de dos premios Óscar.

Según las fuentes consultadas por The Hollywood Reporter, la sexta temporada ya estaba casi escrita antes de que Anthony Rapp denunciara al protagonista de la serie. Después de la acusación, se unieron otras víctimas como el director y productor Tony Montana, además de todo el equipo de House of Cards, quienes afirmaron que los constantes actos de acoso sexual por parte del actor habían convertido el ambiente de trabajo en algo "tóxico". La suspensión del rodaje, supuestamente temporal, tendría como objetivo tener más tiempo para reescribir la historia, en la que no estará Kevin Spacey.

La salida de Kevin Spacey de House of Cards podría significar la muerte de su personaje, Frank Underwood. De hecho, el libro de Michael Dobbs en el que está basado la serie finaliza con la muerte del protagonista. Por otro lado, la actriz Robin Wright, que da vida a Claire Underwood, ha tenido un papel cada vez más relevante dentro de la serie, y este nuevo giro podría convertirla en la pieza central.