Están siendo unas semanas movidas para Electronic Arts. Con los lanzamientos de Need for Speed: Payback y Star Wars Battlefront II al caer y días después del revuelo causado por el cierre de Visceral Games y el cambio de rumbo en su videojuego de Star Wars, la compañía americana acaba de confirmar la compra de Respawn Entertainment.

La compra se ha fijado por 315 millones de dólares, entre efectivo y acciones, con un posible bonus de hasta 140 millones, yéndose a la nada desdeñable cifra de <0strong>455 millones. Ambas compañías ya saben lo que es trabajar juntas puesto que EA ha sido la publisher del primer Titanfall y su secuela. Además, el estudio formado por antiguos trabajadores de Infinity Ward, se encuentra trabajando en un videojuego sobre Star Wars.

De esta forma, Electronic Arts asegura el que es uno de los estudios con más progresión del panorama actual y una franquicia ya asentada en la industria. Se demuestra también que, cada vez más, la supervivencia de un estudio de grandes proporciones como ente independiente en la industria es más difícil.