La Academia sueca ha dado a conocer hoy lunes 2 de octubre el Premio Nobel de Fisiología o Medicina. El galardón ha sido para Jeffrey C. Hall (Brandeis University), Michael Rosbash (Brandeis University) y Michael W. Young (Rockefeller University) por sus investigaciones sobre los mecanismos moleculares que regulan los ritmos circadianos.

Estos auténticos 'relojes biológicos' hacen que los organismos, incluidos los seres humanos, adapten su fisiología a las diferentes oscilaciones de luz y temperatura que ocurren entre el día y la noche. En la actualidad se sabe que los ritmos circadianos regulan, por ejemplo, los patrones de sueño, la presión sanguínea, el metabolismo, los niveles hormonales o la temperatura corporal.

En el caso de que exista un desajuste crónico entre nuestro estilo de vida y el reloj biológico dictado por los ritmos circadianos, se produce un aumento del riesgo de diversas enfermedades. Entre otras patologías, la Academia cita en un comunicado el cáncer, las enfermedades neurodegenerativas, los trastornos metabólicos y la inflamación. El descubrimiento de los mecanismos moleculares que regulan los ritmos circadianos ha permitido desvelar "un nuevo paradigma en nuestra comprensión sobre cómo los organismos se anticipan y adaptan a las señales ambientales diarias, tales como la luz".

Los científicos premiados con el Nobel de Medicina utilizaron la mosca de la fruta, conocida científicamente como Drosophila melanogaster, como modelo de sus experimentos. Hall, Rosbash y Young lograron aislar un gen que controla el ritmo biológico normal en esta especie. Sus trabajos permitieron demostrar que esta secuencia genética codifica una proteína que se acumula en las células durante la noche, y que posteriormente se degrada durante el día.

Posteriormente, los investigadores galardonados con el Nobel identificaron nuevas proteínas involucradas en los mecanismos moleculares que regulan los ritmos circadianos. Sus descubrimientos, según ha explicado la Fundación Nobel en un comunicado, explican por qué los hongos, las plantas, los animales y los seres humanos adaptan sus funciones biológicas según sea de día o de noche.

Las predicciones no se han cumplido

El anuncio del Nobel de Medicina ha tenido lugar en la sede del Instituto Karolinksa. La elección de Hall, Rosbash y Young ha sorprendido a la comunidad científica, ya que un año más, las predicciones para este importante galardón no se han cumplido. Entre los investigadores que aparecían en las quinielas para el premio Nobel destacaban los científicos pioneros en inmunoterapia o los que desarrollaron el sistema CRISPR-Cas9, que también suenan para la categoría de Química. Las predicciones de los Nobel, sin embargo, rozan la mera especulación ya que las nominaciones no se hacen públicas hasta cincuenta años después.

En 2015, el galardón fue para Yoshinori Ohsumi, investigador del Instituto de Tecnología de Tokio (Japón), por sus trabajos sobre la autofagia. Este proceso biológico es un mecanismo por el que las células se 'devoran' a sí mismas con el fin de reciclar parte de los componentes en su interior. Tal y como explicó la fundación encargada de gestionar los galardones en honor a Alfred Nobel, los investigadores premiados con el Nobel de Fisiología o Medicina recibirán este año 9 millones de coronas suecas. La cantidad equivale a 950.000 euros, un millón de coronas suecas más que en los años anteriores.