La industria tecnológica mantiene una guerra abierta contra Donal Trump y, concretamente, con algunas de sus políticas. Sus decisiones vinculadas a la regulación de la inmigración y el terrorismo no han sido desde el minuto uno del agrado de compañías como Google, Airbnb o Netflix. En la lista se encuentra la prohibición de la entrada de musulmanes de ciertos países a Estados Unidos con el objetivo de evitar ataques terroristas, las decisiones vinculadas a la negación del cambio climático, su ya conocida lucha contra los transexuales al menos en en el ejército, la tibia posición respecto al racismo o, uno de los puntos que más preocupan a las tecnológicas: los permisos de entrada de trabajo a Estados Unidos. Concretamente contra la cancelación de los permisos H1-B exprés, los que Silicon Valley usaba para alimentar sus filas de ingenieros con profesionales de todo el mundo.

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Sin embargo, esta lucha no ha sido unidireccional. El presidente de los Estados Unidos tiene en su punto de mira a compañías como Amazon. Dirigida por Jeff Bezos, esta tecnológica es para el presidente la causante de la pérdida de empleos en el país norteamericano y culpable de defraudar a las arcas del estado. La realidad es que Bezos es el propietario del Washington Post, uno de los tabloides más críticos con la figura del presidente.

En cualquier caso, la guerra sigue y no tiene pinta de que vaya a menguar en lo que queda de candidatura. Ahora, las tecnológicas (sabiendo de su presencia no sólo en Estados Unidos, también a nivel mundial), han vuelto a alzar la voz para pedir a Donal Trump, y a otro grupo de representantes, que se mantenga otro de los programas para inmigrantes promocionados por Obama. Y ya sabemos que para Donald Trump, la palabra Obama es sinónimo de revocación.

La DACA, Deferred Action for Childhood Arrivals en sus siglas en inglés, fue un programa lanzado por el antiguo presidente para apoyar a jóvenes que ingresaban en el país con empleo o estudios si cumplían una serie de requisitos. Las estimaciones apuntan a que unas 800.000 personas quedarían en un limbo legal de rescindirse esta medida, decisión en la que la Administración Trump ya está trabajando.

La cuestión es que gran parte de esas 800.000 personas son posibles candidatos a trabajar en alguna de las tecnológicas de Silicon Valley; defienden, además, que históricamente la fuerza inmigrante ha sido vital para el crecimiento del país. Añadiendo que, en contra de la opinión de Trump, el 98% de los jóvenes acogidos a este programa están estudiando, trabajando y gastando sus ahorros en la industria del país. Donde el mayor porcentaje de empleados tiene origen fuera de Estados Unidos, cuestión que ha demostrado ser un motivo del éxito de muchos de los proyectos que allí nacen. Es por esto que un grupo de directivos y CEOs de grandes tecnológicas han querido manifestar su rechazo a esta decisión a través de una carta firmada. Entre ellos podemos encontrar a Airbnb, Amazon, Apple, eBay, Facebook, Google, Johnny Zimmer, Lyft, Netflix, Salesforce, o Uber entre muchos.

Foto: Lucas Theis

Aquí la carta completa remitida directamente al Presidente Donald Trump:

August 31, 2017
To: President Donald J. Trump
To: Speaker Paul Ryan; Leader Nancy Pelosi; Leader Mitch McConnell; and Leader Charles E. Schumer

As entrepreneurs and business leaders, we are concerned about new developments in immigration policy that threaten the future of young undocumented immigrants brought to America as children.

The Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA) program, which allows nearly 800,000 Dreamers the basic opportunity to work and study without the threat of deportation, is in jeopardy. All DACA recipients grew up in America, registered with our government, submitted to extensive background checks, and are diligently giving back to our communities and paying income taxes. More than 97 percent are in school or in the workforce, 5 percent started their own business, 65 percent have purchased a vehicle, and 16 percent have purchased their first home. At least 72 percent of the top 25 Fortune 500 companies count DACA recipients among their employees.

Unless we act now to preserve the DACA program, all 780,000 hardworking young people will lose their ability to work legally in this country, and every one of them will be at immediate risk of deportation. Our economy would lose $460.3 billion from the national GDP and $24.6 billion in Social Security and Medicare tax contributions.

Dreamers are vital to the future of our companies and our economy. With them, we grow and create jobs. They are part of why we will continue to have a global competitive advantage.

We call on President Trump to preserve the DACA program. We call on Congress to pass the bipartisan DREAM Act or legislation that provides these young people raised in our country the permanent solution they deserve.