Donald Trump no es un defensor ferviente de las consecuencias del cambio climático. Desde que llegó a la presidencia, afirmó que era un invento de China y, meses después, retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París. La poca intención del magnate por la lucha contra el cambio climático ha sido confirmada este jueves 10 de agosto con un informe que arroja que la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) se ha quedado atrás en cumplimiento de leyes ambientales.

El informe del Proyecto de Integridad Ambiental (EIP) afirma que las acciones en materia medioambiental de la EPA desde que Trump es presidente han bajado en comparación con las que tomaron los antiguos mandatarios Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton durante el mismo período, entendido del 21 de enero, primer día de Trump en el cargo, hasta el 31 de julio.

En total, el Gobierno de Estados Unidos ha impuesto un 60% menos sanciones civiles para las compañías que contaminan más de lo que permiten medidas como la Ley de Aire Limpio hasta finales del mes pasado. En total, se denunciaron 26 casos que ascendieron a 12 millones de dólares. En ese mismo período, el presidente Obama recaudó 36 millones de dólares en 34 demandas, Bush 30 millones en 31 casos y Clinton 25 millones de dólares por 45 multas por incumplir las leyes medioambientales.

Además, el estudio de la EIP ha analizado una caída en la inversión de las empresas para los controles de contaminación y sus posibilidades de reducción de gases contaminantes.

Eric Schaeffer, director ejective de IEP, afirmó en un comunicado que Trump hizo campaña con una promesa de cumplir la ley pero "aparentemente la aplicación de la ley para los grandes contaminadores no es lo que él tenía en mente".

Si este descenso en la regulación del medio ambiente continúa, habrá más gente respirando aire contaminado o nadando en cursos de agua con más residuos.

El informe también ha tenido en cuenta las consecuencias que pueden preverse en la lucha contra el cambio climático. En el caso de no tomar las acciones necesarias, la salud de las personas podría empeorar por el hollín creado a través los gases contaminantes, y que puede provocar ataques cardíacos o enfermedades pulmonares.

En el informe de la EIP se ha estudiado la conexión entre las acciones tomadas por las administraciones y el número de muertes que se han evitado. En el caso de Donald Trump, el magnate ha evitado 22 muertes prematuras. Por su parte, Barack Obama evitó, según el informe, 229 muertes y George W. Bush 618 durante los seis primeros meses de gobierno.

Estas cifras demuestran las medidas de Donald Trump contra el cambio climático durante sus seis primeros meses como presidente. Todavía queda mucho Trump por delante pero, si tenemos en cuenta que en pocos meses ha retirado a Estados Unidos del Acuerdo de París y han bajado las sanciones medioambientales, las próximas acciones podrían no ser mucho mejores.

Este informe, lejos de ser una sorpresa, es una confirmación de lo que ya afirmó Donald Trump antes de convertirse en presidente. El borrador del presupuesto gubernamental para el próximo año supuso un duro recorte para la Agencia de Protección Ambiental, el Departamento de Energía, el Departamento de Agricultura y los Institutos Nacionales para la Salud y la NASA.

En ese momento, Mike Mulvaney, director de la Oficina de Administración y Presupuesto, oficializó la postura de Trump y sostuvo que ya no invertirían en el cambio climático porque es "un despilfarro de dinero".