Continúa abierta la guerra entre Deliveroo y sus repartidores. La compañía trata de frenar el creciente descontento entre sus trabajadores mediante la implantación de un "sistema de incentivos" para que los riders incrementen sus ingresos, una medida que está incluida, según aclara la propia empresa, dentro del nuevo marco de colaboración con sus repartidores. La idea es que puedan recibir pagos adicionales por cada pedido que realicen, una medida que llega después de que la empresa anunciase que el 80% de su plantilla (800 riders) había firmado el contrato como autónomos dependientes (TRADE), en el caso de que obtengan más del 75% de sus ingresos de la compañía.

Deliveroo defiende que el acuerdo permitirá a motoristas y ciclistas "ganar de media más de 10 euros por hora", junto con la posibilidad de que reciban "ingresos adicionales entre 70 y 200 euros si consiguen repartir en periodos como las semanas de verano o realizar al menos 15 pedidos en 15 días en zonas limítrofes de la ciudad". El sistema de incentivos propuesto por la compañía llega tras semanas de tensión entre Deliveroo y sus repartidores, que reclaman unas condiciones de trabajo dignas y que han organizado durante los dos últimos meses manifestaciones y paros para mejorar su situación laboral, al igual que ha sucedido anteriormente en países como Reino Unido.

Los repartidores de Deliveroo son trabajadores autónomos que hasta hace poco mantenían un acuerdo verbal con la compañía, que les garantizaba veinte horas de trabajo a la semana con dos pedidos mínimos al día. Sin embargo, el elevado número de riders y la exigencia de rentabilidad hicieron que Deliveroo evitase los pedidos mínimos para los repartidores, lo que llevó a una parte de la plantilla a pedir una mejora en sus condiciones laborales. Tras la organización de paros y marchas reinvidicativas, Deliveroo optó por cesar de forma fulminante la relación con algunos de sus repartidores, según denunciaron en redes sociales. La compañía ha explicado que el cese de actividad con estos repartidores "no está relacionado con paros ni manifestaciones sino con una ruptura de los compromisos establecidos en el marco de colaboración entre Deliveroo y los riders".

Mientras los riders continúan pidiendo que se garantice la flexibilidad laboral prometida con los pedidos y las horas mínimas de trabajo, la empresa ha reconocido que no puede controlar la demanda de pedidos ni, por tanto, garantizar una serie de encargos mínimos. Ante la situación y las denuncias de los repartidores, que afirman trabajar como "falsos autónomos" encubiertos, Deliveroo ha optado por regularizar en parte su situación con los contratos de autónomos dependientes (TRADE), ofreciendo la posibilidad de que no tengan exclusividad y trabajen con otras empresas de reparto. Además, la compañía ha desarrollado un nuevo algoritmo, Frank, para controlar los tiempos de espera entre pedidos. La nueva medida es un punto más para tratar de frenar el descontento entre sus riders en una batalla que, de momento, parece no tener fin.