La última polémica del presidente Donald Trump y su muro ente Estados Unidos se desató después de que el magnate afirmara que iba a construir paneles solares en la valla fronteriza para que la energía que se produzca ayude a financiar la construcción y así "México tendría que pagar mucho menos dinero". El nuevo plan de Trump no se ha confirmado pero el presidente de Estados Unidos parecía estar muy satisfecho con su idea, con la cual afirma se está creando además un proyecto sostenible.

La energía solar se ha convertido en los últimos años en una de las medidas más importantes para el ahorro de energía y el consumo sostenible. Algunos países están poniendo todos su esfuerzos para mejorar en este ámbito y están fomentando nuevas políticas en energías renovables. El país con más contaminación del mundo es precisamente el que está a la cabeza. China dobló a finales de 2016 las instalaciones fotovoltaicas y su capacidad es de 77.42 gigavatios por hora (GW/h). El gigante asiático es, a día de hoy, el productor de energía solar más grande del mundo.

Otro de los países con más contaminación a nivel mundial es México. En la capital, la mala condición del aire se ha convertido en uno de los problemas de la ciudad, atestada por el denso tráfico y un transporte público desbordado. A pesar de medidas como Hoy No Circula, la contaminación en México sigue siendo uno de los principales retos.

En este contexto, la energía solar se ha convertido en una oportunidad para mejorar esta situación y la implementación de nuevas medidas podría ser el inicio de la lucha contra el cambio climático. Sin embargo, la historia de la energía solar en México es mucho más complicada de lo que parece.

Este martes 4 de junio, la institución financiera Ve por Más se alió con la empresa Enlight para lanzar la nueva división Bx+ Energía con el objetivo de ofrecer créditos a los clientes que quieran adquirir un sistema inteligente de paneles solares. El objetivo de la alianza es promover el ahorro en el consumo de luz en los hogares y comercios de México y "democratizar" las energías renovables. Esta medida se unió a la también implementada por Nacional Financiera (Nafinsa), quienes otorgaron una línea de crédito de mil millones de pesos para algunas viviendas en México que tengan un consumo eléctrico sostenible.

Este tipo de iniciativas sociales para motivar el uso de la energía solar parece indicar que hay un interés bastante grande por parte de las instituciones por subirse al carro de la energía sustentable. En marzo de este año se iniciaron las obras de la que será la planta de energía solar más grande de América Latina, a cargo de Enel Green Power México. La empresa hará una inversión de 650 millones de dólares para que la instalación pueda iniciar las operaciones en el segundo semestre de 2018.

En un comunicado, afirmaron que la planta de energía fotovoltaica generará más de 1.700 gigavatios por hora, lo que equivaldrá al consumo de energía de 1.3 millones hogares mexicanos. En total, se calcula que se evitará la emisión de más de 780.000 toneladas de dióxido de carbono (Co2).

México tiene el doble de radicación solar que Alemania y, además de proyectos como el de la planta solar, otras medidas serían de gran utilidad en un país que tiene una población de 122 millones de personas. Sin embargo, los desperdicios energéticos hacen sombra al avance en energía sustentable.

Según Miguel Ángel Meneses, académico del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el país solamente aprovecha el 5% de la irradiación solar que recibe. México tiene un potencial de 40.000 megawatts, de los cuales solamente utiliza 2.000, apuntó la información recogida por Milenio. El experto afirmó también que si se utilizaran debidamente todos los recursos, la situación económica de México sería muy diferente.

Otro de los principales problemas tiene relación con la reforma energética impulsada en México. Desde que las empresas tanto públicas como privadas compitan en el mercado con la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Esta medida ayudaría a abrir mucho más el mercado energético en el país y permitiría que empresas nacionales e internacionales participaran en la expansión de las energías renovables en el país. Sin embargo, algunas compañías que han llegado a México han admitido que todavía existen barreras frente al CFE aunque ya no tenga el monopolio en el mercado. Además, la Comisión interpuso una amparo ante la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

El conflicto se inició por las denominadas Disposiciones Administrativas de Carácter General y el Manual de Interconexión para Generación Distribuida, las cuales obligan a la CFE a pagar la electricidad sobrante de los hogares con paneles solares. El problema es que el precio de esa electricidad sobrante se paga igual que la electricidad generada por diésel, gas natural o combustible. El amparo presentado por la CFE arroja que no es justo pagar la misma cantidad, y el conflicto ha abierto una brecha entre la Comisión y la industria de los paneles solares en el país.

Muchos expertos han criticado esta medida de la CFE o el apoyo por parte de los gobiernos de los estados y del federal para incentivar el uso de este tipo de energías renovables. A pesar de que se han llevado a cabo nuevas medidas, estas parecen no ser bastantes para que México se convierta en un país líder en sustentabilidad. La contaminación o las amplias oportunidades no han sido motivos suficientes para que las políticas energéticas se centren únicamente en cómo generar energía de la manera más sustentable posible.

Al igual que con el uso de coches eléctricos o híbridos en el país, las medidas que se están llevando a cabo para motivarlo son insuficientes.