La Ciudad de México, una de las ciudades más contaminadas del mundo, necesita coches eléctricos e híbridos que ayuden a mejorar la mala calidad del aire en la capital. A pesar de las iniciativas como el Hoy No Circula, los índices de contaminación no han hecho más que incrementarse en la capital.

El Gobierno capitalino ha puesto en marcha un nuevo proyecto para incentivar el uso de coches híbridos y eléctricos y los usuarios de estos automóviles tendrán un 20% de descuento en red de autopistas urbanas de la Ciudad de México. El EcoTag de la empresa Televía pretende apoyar no solo la compra de coches con menos índices de contaminación, sino también el uso de las autopistas donde se llevará a cabo la medida como la Supervisa Poetas y la Autopista Urbana Norte y Sur operadas por Ideal y OHL México.

El jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, anunció este lunes 12 de enero la nueva iniciativa, con la que los usuarios de coches eléctricos contarán con un descuento que pasará de los 63 a los 50 pesos por el precio del peaje.

El descuento en las autopistas de la Ciudad de México para automóviles eléctricos puede considerarse una medida de apoyo para los usuarios o futuros compradores de este tipo de automóviles, aunque la cifra de descuento no supone un cambio significativo. Por otro lado, solamente se llevará a cabo en la capital mexicana y no incluirá a otras ciudades que tienen también un índice alto de contaminación como Monterrey.

Esta nueva medida se une a otras implementadas en la capital mexicana las cuales, a pesar de tener la intención de aumentar el mercado de los automóviles verdes y combatir la contaminación, resultan insuficientes. El pasado mes de enero, el Gobierno de la Ciudad de México quiso reemplazar 10.000 taxis tradicionales por automóviles verdes, sobre todo en el caso de los coches antiguos que circulan por la capital, aunque no otorgaba las ayudas económicas necesarias.

A nivel federal, el Gobierno ha llevado a cabo un plan más contundente con una nueva medida fiscal aprobada a finales de 2016, en la que se permiten deducciones de hasta 250.000 pesos por la compra de un automóvil híbrido o eléctrico en México, dependiendo del modelo y la marca del automóvil. La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) pretende que se duplique el número de ventas en el país, donde todavía sigue teniendo un mercado pequeño y centralizado en la Ciudad de México. Entre enero y julio del año pasado se vendieron 3.724 unidades híbridas y eléctricas en todo el país y desde 2006, año en el que llegó el primer modelo a México, la flota ha llegado a los 7.000 automóviles híbridos hasta finales de 2016.

Las medidas para reducir la contaminación en la capital mexicana como el Hoy No Circula han aumentado además el mercado de este tipo de automóviles. Los usuarios de autos híbridos o eléctricos están exentos de las condiciones del plan y pueden circular todos los das sin restricciones. Las búsquedas en Internet de automóviles verdes seminuevos ha aumentado un 70% desde la implementación del Hoy No Circula en el caso del Fusión híbrido, el verde de Ford, según datos de Expansión.

Por otro lado, las ventas del Toyota Prius han pasado de 600 unidades entre 2010 y 2013 a 879 vehículos nuevos de enero a abril de 2016.

A pesar de las medidas llevadas a cabo por el Gobierno federal y capitalino, la venta de automóviles eléctricos o híbridos en México sigue siendo un reto. En la mayoría de los casos, la decisión de comprarse o no un coche verde se entiende más en términos económicos y muchos usuarios argumentan su decisión de optar por un automóvil tradicional por su precio más asequible. Un coche híbrido o eléctrico puede costar entre los 300.000 y los 800.000 pesos, dependiendo del modelo y las prestaciones.

Sin embargo, en México tiene cada vez más sentido adquirir un automóvil de estas características. Además de las facilidades en materia fiscal que puede ofrecer el Gobierno, la subida de precios de la gasolina, el llamado gasolinazo, da otro punto a favor de los coches que funcionan con energía verde. Los cambios empiezan a darse tanto en la capital mexicana como en el resto del país, aunque los esfuerzos han dado, hasta la fecha, resultados poco fructíferos.