Netflix estrenó recientemente su serie dramática llamada "Ozark". Los creadores Bill Dubuque y Mark Williams realizaron una primera temporada que consta de 10 episodios y que ya pueden disfrutar todos los suscriptores de este importante servicio de streaming.

Como toda serie bajo el sello "Original de Netflix", Ozark es un show de gran calidad. Su producción es casi impecable, el soundtrack, la fotografía, incluso las actuaciones de todos son muy destacadas. Aun con esto no alcanza ese nivel que todo drama busca: ser verosímil, es decir que, pese a las licencias dramáticas de la trama, logremos creer lo que sucede en la historia.

La trama de Ozark inicia en Chicago, cuando Marty Byrde, interpretado por Jason Bateman, se mete en un problema de vida o muerte porque su socio hace fraude a un peligroso narco mexicano. Pronto nos cuentan que su firma financiera ha lavado dinero durante muchos años para el narco, sin embargo, la ambición fue más grande y le roban una cantidad millonaria al líder narcotraficante. Para salvar su vida, Marty Byrde promete lavar mucho más dinero y de forma más rápida si se muda a la zona conocida como Los Ozarks, en donde, supuestamente, hay una importante oportunidad para su turbio negocio.

Así es como la familia Byrde se ve de pronto en una situación muy complicada, además de la que tienen al interior: un profundo problema de pareja y poca comunicación. El matrimonio Byrde tiene dos hijos: una adolescente y un chico. El traslado es complicado, aparatoso y lleno de remilgos de los niños. Ya en Ozark, se enfrentan a su propia realidad familiar, a una lucha a contra reloj para cerrar los tratos que necesita Marty para continuar con vida, todo esto con el FBI pisándoles lo talones.

Jason Bateman hace un excelente trabajo como protagonista. También tiene créditos como productor ejecutivo y como director de al menos cuatro episodios de la temporada. Otra que destaca por su actuación es Laura Linney, hace a la perfección su papel. El punto de inflexión para que este show se convirtiera en un drama mucho más profundo y cautivante es que fallan los detalles. En varios sitos (y la propia plataforma) se le ha calificado como la "Breaking Bad de Netflix", por aquello del hombre de familia que hace todo lo posible, incluso trabajar para el narco, con tal de asegurar su bienestar. Pero esto no es más que una comparación que deja en desventaja a "Ozark" (además que comparar cualquier show con Breaking Bad, vamos, ya de entrada sale perdiendo). A la par de injusta, emparejar ambos shows no viene al caso porque los motivos de los personajes principales de estas series son muy distintos; y aunque en ocasiones sí se siente que Ozark quisiera alcanzar el humor negro y trágico de Breaking Bad: no lo consigue.

Ozark es de esa clase de series que tienen todo y por algún motivo (o motivos) fallan en el camino. Es cierto que el show está rankeado con una muy buena calificación en los sitios especializados en cine y televisión, pero esto se debe, seguramente, a su innegable calidad.

En otros casos Netflix ha intentado dramas intensos y profundos, como con Bloodline; y si bien la primera temporada de esta serie es muestra de una trama que se cocina a fuego lento pero que nos atrapa y duele, las siguientes temporadas más bien se sienten como un pretexto para alargar un drama que, de haber terminado a tiempo, habría sido impactante.

El artificio de Ozark

Ozark, es lenta para el público que gusta de las series de acción, es inverosímil para quien gusta de los thrillers y es exagerada para quien prefiere los dramas profundos. Su problema viene cuando golpea a sus personajes, es lo que se podría llamar: artificiosa. Y aunque trata de ser cruda, despiadada no logra que suframos con lo que sucede, en otras palabras, no nos atrapa o cautiva para que estemos al filo del asiento por las muchas tramas que aborda.

Eso sí, reconocemos que se trata de una serie muy bien hecha, con detalles extraordinarios tanto en las localizaciones como en el reparto y en la estructura de sus capítulos. En un apartado extra pondría la fotografía y la música: son excelentes.

Como siempre pasa en estos casos: todo es cuestión de gustos y ahí no hay nada que discutir. Seguramente habrá quien disfrute de Ozark en grande y logre enrollarse en el drama que propone. De esto y más nos puedes compartir en nuestra comunidad.