Se estrenó la segunda parte de la temporada final de Ozark. Una de las mejores series de Netflix contemporáneas, un drama familiar enmarcado en un contexto de narcotráfico, tensiones personales y sangre. Sin ser una copia de Breaking Bad, la influencia se percibe. Sus personajes, en distintas encrucijadas, se van transformando para adecuarse a ellas y protegerse entre sí (o no, dependiendo del caso).

Con la conclusión de la serie, y la constante referencia a Breaking Bad, se generó otra posibilidad desde la crítica y no se descarta que algún fanático se sumara a ella: ¿es posible hacer un spin-off sobre Ozark? Las probabilidades están al tratarse de un relato rico en personajes llamativos. Algo que no está claro es si es conveniente. Se corre el riesgo de rizar el rizo. 

Esa posibilidad está marcada por el éxito de Better Caul Saul, el spin off desarrollado a partir del abogado estrella de Breaking Bad. En el caso de Ozark, a simple vista no aparece un personaje con tanto colorido como para explotar su historia. Quizá es necesario mirar en los grises de la serie. Dentro de ellos, puede que ningún personaje sea más interesante que el de Ruth, interpretado por Julia Garner. Lo analizamos.

Ozark: el valor de la condición humana

A través de sus cuatro temporadas en Netflix, Ozark se encargó de construir un universo narrativo en el que sus personajes chocaban de forma constante con sus aspiraciones y los métodos utilizados para alcanzarlas. La serie propuso un collage de familias marcadas por distintos intereses y reputaciones. Dentro de ellos, la de Ruth era la más singular. Una familia maldita, marcada por el delito y la natural tendencia autodestructiva.

En ese contexto, Ruth surgió como esa persona capaz de imaginar un futuro distinto. Aunque sus antecedentes le precedían, ella procuraba ofrecer una visión distinta para sí y para los suyos; en especial, para su primo hermano, Wyatt, a quien imaginaba estudiando y construyendo la vida que ella nunca tuvo. Esa perspectiva diferenciadora en relación con su entorno es un punto de valor para explorar sus antecedentes familiares. 

Las relaciones con uno u otro miembro de la familia podrían dar pie a distintos relatos; desde la relación con quienes fueran sus padres hasta el constante pulso con Russ, el papá de Wyatt, a quien asesina. En medio de todo eso, conocer el origen de las motivaciones orientadas a un mejor futuro que se muestran a través de las temporadas de Ozark. En Ruth se agrupan elementos dramáticos de distintos colores, casi tantos como para animarse a componer una obra sobre ella, uno de los mejores personajes de la serie.

Otra opción: la pareja Snell

Si se mira con perspectiva, puede que incluso sea una mejor alternativa que la de Ruth. La chica, por cuestiones de edad del personaje, puede tener un relato acotado; quizá muy ajeno a lo que la audiencia ya conoció a través de Ozark. En el caso de la familia Snell, conformada por Darlene y Jacob, al estar en una etapa madura, hay otros matices que entran en escena.

Esta pareja destacó por su frialdad al momento de gestionar sus negocios, por una sentido estricto de la tradición y una noción de legado y orgullo forjada a fuego y sangre. ¿Se podría explorar cómo surgió? ¿Cómo se conocieron, más allá de las referencias soltadas en las temporadas de Ozark? ¿Cuáles fueron los conflictos con quienes descansaban en su jardín? 

Sus antecedentes, personales y luego los construidos como pareja, también ofrecen una posibilidad narrativa. A diferencia de la de Ruth, que quizá podría ser menos oscura, la de Darlene y Jacob es una noche en la que de vez en cuando podría aparecer un detalle brillante. En ambos casos, se trata de personajes clave dentro del relato y que, por el peso natural de los protagonistas, no podían tener aún más desarrollo del presentado de forma efectiva. Si se desea expandir el universo de Ozark, pueden ser un punto de partida.