Primero fueron activistas contra la industria del refresco, luego periodistas y políticos del Partido de Acción Nacional (PAN) y, ahora, el grupo encargado de investigar el caso Ayotzinapa ha sido espiado por el programa Pegasus. El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), encargado de indagar la desaparición de 43 normalistas en septiembre de 2014, recibió mensajes de texto con el enlace que permite la toma de control de los teléfonos celulares.

El secretario ejecutivo del GIEI fue víctima de estos mensajes infectados en el celular que utilizaba el grupo para contactar con el Gobierno mexicano, las fuentes y la Comisión Internacional de Derechos Humanos (CIDH). Los otros miembros que investigaban el caso Ayotzinapa también recibieron el programa espía en sus teléfonos particulares y uno de los números desde el cual se envió el software malicioso fue el mismo que denunció la periodista Carmen Aristegui, afirmó un análisis independiente de Citizen Lab.

La investigación destacó también que, además de los investigadores, también fueron afectados por Pegasus oficiales internacionales con inmunidad diplomática y que tenían acceso a toda la información sobre el caso Ayotzinapa.

“Si esto le puede suceder a un órgano independiente que tiene inmunidad y que fue invitado por el mismo gobierno, da miedo pensar qué le podría pasar a un ciudadano común en México”, criticó Francisco Cox, uno de los integrantes del grupo, para The New York Times.

Por su parte, los investigadores explicaron que el Gobierno mexicano les ha puesto muchos problemas para recabar información clave sobre el caso, como el acceso a ciertos documentos o la realización de entrevistas que podrían aclarar algunos de los puntos del polémico caso.

El Grupo Interdisciplinario fue nombrado por la CIDH para tener más información sobre lo que pudo ocurrir la noche del 26 de septiembre de 2014, cuando 43 normalistas desaparecieron en Iguala. El caso causó y sigue causando mucha indignación en el país, donde se han realizado diversas marchas para reclamar justicia y exigir la dimisión del presidente mexicano, Enrique Peña Nieto. La desaparición de los jóvenes pudo haber sido perpetrada por la policía del lugar y por el grupo de narcotraficantes con el que colaboraban. El suceso puso de relieve los principales problemas de México, la corruptibilidad de las autoridades y el narcotráfico, y millones de personas, además de los familiares de las víctimas, siguen esperando una condena para los culpables.

El Gobierno mexicano ha sido acusado de ser el responsable del envío de los mensajes de texto con el malware Pegasus para tener acceso a los teléfonos celulares de personalidades que puedan ser contrarios a sus políticas. A pesar de que las altas esferas políticas han negado su nexo con el software malicioso, la empresa que ha desarrollado Pegasus, la israelí NSO Group, declaró que solamente vende sus productos a gobiernos.

https://hipertextual.com/2017/02/refresco-mexico-pegasus

Citizen Lab está llevando a cabo las investigaciones sobre el software Pegasus junto con otras organizaciones como R3D , SocialTic y Artículo 19. En febrero de 2017 se descubrió que activistas contra la industria del refresco en México habían sido afectados por Pegasus. En junio, periodistas como Carlos Loret de Mola, Carmen Aristegui y organizaciones como el Instituto Mexicano para la Competitividad y Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad habían sido espiados.

Las últimas víctimas del software malicioso Pegasus fueron los políticos del PAN, en concreto el presidente del partido, Ricardo Anaya, quien afirmó que "llevaremos este caso hasta las últimas consecuencias. No vamos a descansar hasta que los responsables renuncien a sus cargos, sean procesados y encarcelados".

https://hipertextual.com/2017/06/politicos-del-pan-nuevas-victimas-de-espionaje-con-pegasus