Donald Trump ha anunciado desde la Casa Blanca que Estados Unidos ya no suscribirá el Acuerdo de París.

Este es el golpe final de la política de Trump contra el medioambiente que ha incluido la censura a científicos que investigan el cambio climático y el rechazo al plan que Barack Obama propuso para disminuir las emisiones de carbono, aun cuando esta nación es la segunda productora de gases de efecto invernadero.

El Acuerdo de París, firmado en noviembre de 2015 por los líderes de 195 países y los líderes de las empresas más relevantes a nivel mundial, establecía el convenio para mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2°C con el fin de evitar los efectos catastróficos del calentamiento de la Tierra.

Estados Unidos había prometido reducir entre el 26 y el 28% las emisiones de gases contaminantes para el año 2025.

El discurso: Pittsburgh, no París

Durante la presentación, el vicepresidente Mike Pence introdujo la iniciativa como una decisión del Presidente Trump donde estaba “poniendo a Estados Unidos primero” y “escogiendo ‘poner primero’ los trabajos y a los consumidores estadounidenses”.

Trump aseguró que en el cumplimiento de su deber, Estados Unidos saldrá del Acuerdo de París y buscará la renegociación del mismo, ya que actualmente este afecta a su país y beneficia a otros.

Donald Trump añadió:

"Este acuerdo es poco sobre el clima y más acerca de otros países obteniendo ventaja económica sobre los Estados Unidos."

De acuerdo con las cifras de Trump, "las restricciones económicas" que implica el Acuerdo de París provocarían la pérdida de 2.7 millones de empleos estadounidenses para el año 2025. También dijo:

El Acuerdo de París es una redistribución masiva de la riqueza de Estados Unidos a otros países.

Sin embargo, aseguró que cuidarán el ambiente, pero sin sacrificar los empleos de su nación. "Fui elegido para representar a la gente de Pittsburgh, no de París", mencionó.

Hace unos días, fuentes anónimas reportaron a medios como Axios y Fox News que una comisión comandada por el director de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA, por sus siglas en inglés), el negacionista Scott Pruitt, estaba discutiendo los términos del acuerdo que dejaría de suscribir el país dirigido por Donald Trump.

Las respuestas

Las reacciones no se han hecho esperar. Barack Obama respondió con un comunicado donde asegura que espera que aun si administración estadounidense rechaza "el futuro", espera que las empresas, estados y ciudades respeten el Acuerdo de París.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, ya ha manifestado su malestar ante la decisión del presidente. El político ha asegurado que la ciudad continuará los protocolos del Acuerdo de París.

Mientras que, ante la expectativa del anuncio, la organización GreenPeace ha llamado a un mitín de emergencia en Washington D.C.:

El astronauta Mark Kelly ha calificado a la decisión como "irresponsable":