El ministro de Hacienda Cristóbal Montoro ha presentado hoy en el Congreso el proyecto de Presupuestos Generales del Estado. El Gobierno cuenta por el momento con el apoyo del Partido Popular, Ciudadanos, Coalición Canaria, UPN y Foro Asturias, aunque debe lograr aún el voto favorable del PNV para que las cuentas salgan adelante. Está previsto que el PSOE, Unidos Podemos, ERC y PDeCAT presenten enmiendas a la totalidad, aunque el Gobierno prevé su aprobación a finales de mayo.

Montoro ha explicado que el proyecto de los Presupuestos Generales del Estado supone un "significativo avance de la inversión pública". El Gobierno ha defendido el aumento de la inversión destinada a la investigación civil, que pasa de 5.793 millones de euros en 2016 a 6.029 millones de euros para 2017, lo que supone un incremento presupuestario del 4,1% entre ambos ejercicios. El gasto en I+D, tanto civil como militar, será de 6.490 millones de euros, frente a los 6.425,16 millones de euros del año anterior. Estas cifras sitúan al presupuesto destinado a la ciencia lejos de los años de bonanza, de forma que la inversión en investigación sigue siendo menor que el gasto realizado en 2007.

Lejos de la inversión media en I+D

Pese al leve aumento del 4,1% destinado a la I+D, el Gobierno presume del proyecto de los Presupuestos Generales del Estado. En el libro amarillo que ha presentado hoy Cristóbal Montoro, donde se establece el cuadro macroeconómico y se resumen las principales partidas de ingresos y gastos de las cuentas del Estado, se afirma que el incremento realizado es "notable". El Ejecutivo afirma incluso que "la inversión realizada en los últimos años [...] ha permitido aproximar los recursos públicos del sistema de I+D+i a la media comunitaria". Sin embargo, nada más lejos de la realidad.

La inversión media en ciencia en la Unión Europea se sitúa en el 2% sobre el PIB, mientras que España no supera el 1,5%, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Países como Corea del Sur o Israel apoyan mucho más la investigación, con un gasto superior al 4% sobre el PIB, mientras que Japón, Alemania o Estados Unidos cuentan con presupuestos que rondan el 3% sobre el PIB de inversión en I+D+i. Las cuentas presentadas hoy por Cristóbal Montoro, que aún deben ser aprobadas en sede parlamentaria, no prevén un aumento del gasto en ciencia que sitúe a España entre los países que más apoyan la investigación.

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Imagen: Álex Barredo.

Los recortes del Gobierno en ciencia

El proyecto de Presupuestos Generales del Estado 2017 incluye recortes en algunos de los estandartes de la investigación en España. El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) sufre un tijeretazo presupuestario del 0,9%, al pasar de 630,06 millones de euros en 2016 a 624,09 millones de euros en el presente ejercicio. Lo mismo sucede con el Instituto de Salud Carlos III, que ve cómo su presupuesto se reduce un 0,8%, al variar de los 272 millones de euros en 2016 a los 270 millones de euros en 2017.

El Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (-2,7%), el Instituto Español de Oceanografía (-7%), el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (-32,7%) o el Instituto Geológico y Minero de España (-4,2%) son otras entidades perjudicadas con los nuevos recortes a la ciencia. La Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) también sufre por su parte una disminución de su presupuesto, que pasa de 17,7 millones de euros en 2016 a 17,2 millones de euros en 2017.

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Dónde aumenta el presupuesto en I+D

El Gobierno ha defendido el incremento de la inversión en ciencia durante la presentación del proyecto de los Presupuestos Generales del Estado. Pero, ¿dónde está realmente dicho aumento? La Agencia Estatal de Investigación, creada por la Ley de la Ciencia en 2011 para emular al exitoso European Research Council, cuenta por primera vez con un presupuesto propio de 615,95 millones de euros. Según el libro amarillo de las cuentas del Estado, este presupuesto integra "créditos procedentes de otros programas de investigación, fundamentalmente del de Investigación y desarrollo tecnológico-industrial".

El ligero incremento del presupuesto destinado a I+D se explica también por la inclusión de una promesa electoral de Ciudadanos dentro de los PGE 2017. En efecto, las cuentas contemplan una inversión de 500 millones de euros para la creación de la Red Cervera de Transferencia Tecnológica, una dotación menor de la comprometida por la formación de Albert Rivera. Este consorcio de institutos tendrá como objetivo fomentar la investigación aplicada a través de fondos procedentes del sector público y de la industria privada.

Por otro lado, el proyecto de los Presupuestos Generales del Estado contempla un ligero incremento en la inversión en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, que pasa de los 22,9 a los 23 millones de euros, mientras que el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares mantiene la inversión de 18 millones de euros. Además, también se incrementan las partidas destinadas a préstamos para I+D, que aumenta un 9,2% al situarse en los 3.583 millones de euros, una previsión económica que nunca llega a ejecutarse por completo ya que los investigadores no pueden solicitar créditos para realizar sus proyectos científicos.

Por el contrario, el Gobierno vuelve a reducir el presupuesto no financiero en ciencia, la partida "aprovechable" por las universidades y los centros de investigación en forma de subvenciones y ayudas, que se reduce en un 2,6% con respecto a 2016. A pesar de que el Gobierno ha señalado en diversas ocasiones que España ha superado la crisis económica, los presupuestos destinados a la I+D en España siguen estancados desde hace más de una década. La ciencia parece que sigue sin estar entre las prioridades del Ejecutivo, aunque se repita el mantra del cambio del modelo productivo.