La cantidad de pequeños eventos que tuvieron que coincidir para crear a un Hitler es indeterminable. Los lazos causales que condicionan muchas de nuestras acciones son difíciles de desentrañar.

Sin embargo, a lo largo de la historia, se llevaron a cabo decisiones clave que, de haber sido de otra manera, el mundo sería muy diferente. A continuación enumeramos unas cuantas ocasiones en las que un hombre peligroso pudo haber sido domesticado, pero el destino tenía preparado algo diferente. Como dijo el sabio Rick Sanchez:

¿Qué hay con la realidad en donde Hitler descubre la cura contra el cáncer? La respuesta es: no pienses en eso. —Rick Sanchez

5. Benito Mussolini, de poeta a líder de Italia

  • Antes de llegar al poder: el joven Mussolini distaba bastante del brutal dictador que terminó siendo. Como miembro del partido socialista de Italia, Benito aspiraba a ser un intelectual. Era un ávido lector de Nietzsche, Shopenhauer y Kant; incluso llegando a traducir fragmentos de sus trabajos del alemán al italiano. También escribía artículos de opinión, interpretando las palabras de los filósofos mencionados.

A los veintisiete años ya era un reconocido ensayista, articulista, poeta, periodista y novelista. También era uno de los socialistas más conocidos del país.

Todo dictador que se respete tiene que haber ido preso al menos una vez.
  • Hecho que cambió su vida: Cuando falló en tratar de introducir algunos argumentos de Nietzsche a las teorías socialistas y, al ser uno de los pocos que promovió la participación de Italia en la Primera Guerra Mundial, fue expulsado del partido. Así comenzó su rechazo a la mayoría masa intelectual socialista que dominaba la nación.

A partir de ese suceso, Mussolini dio un giro político de ciento ochenta grados. Pasó de ser una de las voces con más autoridad en el partido socialista, a formar su propio periódico nacionalista y fascista. Adoptó como máxima la teoría del "übermensch", entre otras propuestas de Nietzsche.

Su expulsión del partido fue un suceso controversial que afectó bastante a Mussolini. Se alistó en el ejército sin dudarlo, dejando atrás su pasado de intelectual. Más tarde formaría el Partido Nacional Fascista y, bueno, el resto es historia.

4. Fidel Castro, ¿abogado? ¿actor? ¿beisbolista? Nah, mejor dictador

  • Antes de llegar al poder: Fidel era un hombre polifacético. Además de graduarse de abogado en la universidad de La Habana, el cubano persiguió una carrera como actor de cine durante unos pocos años. También se destacaba como beisbolista.
También podríamos haber titulado este artículo: "Razones por las que no deberías viajar en el tiempo bajo ninguna circunstancia".
  • Hecho que cambió su vida: luego que dejara atrás su carrera como actor, a Castro le esperaba un futuro prometedor en el béisbol. Varios equipos americanos estaban interesados en ficharlo. Mandaron a sus jugadores estrella para probarlo. Fidel terminó "ponchando" a Hank Greenberg, un famoso jugador que luego incluso luego formaría parte del Salón de la Fama de la MLB.

Los Giants le ofrecieron un contrato enorme, solo por firmar le pagarían cinco mil dólares, sin contar su posterior sueldo. El futuro dictador terminó rechazando la oferta ya que quería terminar la carrera de abogado. Fue el primer latinoamericano en rechazar una oferta del prestigioso equipo americano.

Imaginen la sorpresa de los ejecutivos de los Giants al enterarse de que su posible fichaje se había convertido en el líder de Cuba. Cargo que ocuparía hasta pocos años antes de morir.

3. Adolf Hitler, a un paso de la escuela de arte

  • Antes de llegar al poder: el joven Adolf abandonó la escuela a los dieciséis años. Su madre lo motivaba a que aprendiera un oficio o que consiguiera un trabajo. Pero a Hitler siempre se le había hecho difícil obedecer a las autoridades.

Pasaba sus días paseando por la ciudad de Linz en Austria, visitando museos, frecuentando la ópera y codeándose con artistas. Sus pasatiempos eran leer y dibujar. Más tarde describiría estos años como la época más feliz de su vida.

Hasta de niño provoca golpearlo.

Estaba enamorado de una muchacha llamada Stephanie. Le escribía poemas, pero nunca se los entregó. Tampoco juntó el valor para hablar con ella. Así es, el mismo hombre que se sentía cómodo gritándole a un micrófono por horas frente a decenas de miles de personas nunca pudo acercarse a charlar con su gran amor. Sin embargo, según cuenta su amigo August Kubizek, Hitler pensaba que podía comunicarse intuitivamente con Stephanie; afirmaba que esta lo admiraba en secreto. Más tarde, cuando se enteró de que su ahora famoso admirador estaba enamorado de ella, se encontró confundida ya que no tenía idea.

  • Hecho que cambió su vida: el deseo más grande del joven Hitler era especializarse en la pintura. Realizó la prueba de admisión de la Academia de Artes de Vienna, pero fue rechazado en ambas ocasiones. Luego intentó estudiar arquitectura, pero como no se graduó de secundaria, le faltaban los credenciales.
Malditos profesores pretenciosos no podían conformarse con el trabajo del pobre Adolf pudieron haber evitado una masacre malditos idiotas sin sentido moral de,.sdlfnasfoa
Aunque debemos admitir que tenía algunas obras bastante malas.

2. Idi Amin, de campeón mundial de boxeo a adicto al poder

  • Antes de llegar al poder: el africano comenzó su carrera militar como cocinero. Poco a poco fue subiendo de rango hasta llegar a ser comandante supremo de las fuerzas armadas.

Cuando todavía era un soldado raso, Idi también era un gran atleta. Se destacaba por ser un boxeador bastante efectivo. Llegó incluso a ser el campeón nacional, representando a Uganda. Nadie pudo derrotarlo durante lo que duró su carrera.

Más tarde se daría cuenta que las armas son más efectivas.
  • Hecho que cambió su vida: Idi tuvo que abandonar su carrera al ser ascendido de rango en el ejército. Aunque lo llamaban el Muhammad Ali de Uganda, Amin decidió perseguir su carrera militar. Más tarde, su brutal régimen causaría la muerte de más de cien mil personas, se estima que hasta quinientos mil fueron asesinadas durante su gobierno.

1. Iósif Stalin, nunca aprovechó sus dotes estéticos

  • Antes de llegar al poder: nacido en Georgia, el joven Stalin tuvo una vida difícil. Su padre era un alcohólico violento y su familia en general era bastante pobre. A los dieciséis años se volvió ateo y políticamente activo.

Escribía poemas para la prensa local y era miembro de grupos políticos estudiantiles. No tardó en convertirse en un revolucionario fanático de Lenin. Pero lo que nos interesa para este artículo es que a los veintitrés años se veía así:

Hugo Boss estaba muy ocupado haciendo uniformes para los nazis para notar este espectáculo.

En su caso no hubo ningún evento que cambió su vida. Nadie se le acercó ofreciéndole una carrera de supermodelo. Es obvio que en dicho oficio hubiera tenido éxito.

Qué
Pasó?

Peor que el cigarro y la metanfetamina, ser líder político destruye cuerpos sin piedad.

Foto oficial del joven Stalin.

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