Existe una «rama histórica» muy interesante, que aunque habite en los pasillos del fandom de Wikipedia, debería integrarse a las universidades actuales: la historia alternativa.

Ese amigo que se sienta en el comedor a pensar sobre eventos alternos, un mundo sin Hitler y la invención espontánea de una máquina del tiempo que le permita satisfacer todos sus deseos históricos entra en ese credo, y si queremos entrar en las entrañas de este fenómeno debemos explorar las áreas más grises del mismo.

Una relación abierta con Marie Curie (pendiente)

Claro que asfixiar a un Hitler recién nacido siempre entra en la lista de pendientes, pero para abarcar terreno interesante debemos considerar esa ocasión en la que Karl Marx estuvo a punto de morir.

El joven Marx de 18 años asistía a la Universidad de Bonn como cualquier otro alemán radical de su época, y corto de una incesante barba y luchas de prolietarios, debía resolver uno de los grandes problemas de su carrera: el bullying de los Cuerpos Estudiantiles Alemanes.

—Algún día el mundo se arrepentirá de esto —o no—

Su solución distaba de cualquier teoría económica, y el nerd deseaba combatir a los matones portando una pistola por defensa propia. Las cosas no salieron muy bien, siendo retado a un duelo para probar su valentía —porque claramente no podía dejar que alguien lo llamara gallina— y saliendo con nada más que una pequeña herida arriba de su ojo izquierdo.

Un pequeño percance que gracias a unos cuantos centímetros de suerte nos trajo a la querida revolución rusa, Lenin, Stalin y todos los ave marías de repúblicas comunistas alrededor de la historia. Algunos viajarían por el tiempo para aconsejar un disparo más preciso, otros repartirían una mejor tecnología armamentista al público en general, y nosotros simplemente nos lamentamos del suertudo incidente.

Ya podemos imaginarnos la serie de películas del oeste protagonizadas por Marx usando un poncho que ganarían millones de dólares si los libros de historia incluyeran estas anécdotas.

(AP photo)

Ahora es momento de recurrir a esa historia alternativa donde el comunismo nunca existió gracias a un duelo exitoso, pensemos en la escasez de Guerras frías, amigos marxistas radicales y buenos villanos en las películas de Rocky. Por ahora te dejo con un simple escrito de Marx que quizás fue la razón principal por la que era tan molestado en la universidad:

Si amas sin despertar amor, esto es, si tu amor, en cuanto amor, no produce amor recíproco, si mediante una exteriorización vital como hombre amante no te conviertes en hombre amado, tu amor es impotente, una desgracia

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