Desde mayo de 2016, Wallapop lleva haciendo pruebas para lograr monetizar sus servicios de intermediación. Partiendo de la base de se niegan a usar la mayor a la hora de cobrar por cada operación cerrada a través de la app, los únicos recursos que les quedan por explotar son los de manejar ellos el dinero y cobrar por ello en un intento por mejorar la seguridad de la transacción y añadir anuncios con productos promocionados por 1,99 euros sin perjudicar demasiado al resto de los usuarios. De momento, está última ha sido la única que ha tenido algo de tirón, pero no lo suficiente como para cubrir los gastos de una empresa que, según cifra el mercado, está valorada en más de 200 millones de euros.

Sea como fuere, mientras intentan solucionar ese pequeño y, a la vez, gran problema, se han lanzado a la conquista de otros mercados. De la venta de ropa, artilugios, juegos y tecnologías varias, Wallapop se ha sumado al de la venta de coches de segunda mano. Siguiendo con la línea de negocio que han llevado hasta ahora, según Bernardo Reiner, director comercial de Wallapop, el objetivo es "apostar por renovar el sector de la compra-venta de vehículos de ocasión, como ya se hizo con los bienes de consumo", de una manera "fácil, rápida, divertida y cómoda".

Lo cierto es que mucho estaba tardando la compañía de productos de segunda mano en adentrarse en este mercado. Vibbo, antiguo Segundamano.com, ya entró en dicho sector con el objetivo de comerse una gran parte del pastel que supone la venta de vehículos y otros muchos negocios especializados que ya llevan operando desde hace décadas; la ventaja de Wallapop, como siempre, reside en su popularidad y accesibilidad. Además, hay que tener en cuenta algunos factores condicionantes: en España existe una flota de coches excesivamente antigua y que, pese a las promociones incentivadas desde el Gobierno a través de los planes PIVE, se siguen conservando. Sólo la venta de coches de segunda mano ha subido un 12,3% en 2016 respecto a los registros del año anterior; por lo que, de seguir este incremento, la oportunidad de hacerse con la mayor parte de las ventas como intermediarios está ahí.

En cualquier caso, la pregunta sigue siendo la misma: ¿conseguirá Wallapop monetizar esta nueva aplicación?