Vivimos en la época del reboot y el remake, ya sea en cine como en videojuegos, televisión o hasta cómic. De un tiempo a esta parte hemos visto cómo decenas de grandes franquicias del entretenimiento han vuelto, ya sea en continuaciones de lo que parecía acabado hace décadas, en reinicios de la marca o en productos paralelos ubicados dentro de un mismo universo.

Ejemplos claros de esto son, respectivamente, Star Wars, Star Trek y Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos. Pero hay decenas, claro. El problema con este tipo de productos es que llegan a unos consumidores que han crecido, con gustos e intereses cambiados y con una imagen idealizada de lo que veían o jugaban de pequeños. Pero, ¿por qué idealizamos aquello que experimentamos hace décadas?

Y, ¿por qué seguimos pretendiendo que los productos estrenados hoy en día apelen a ese niño que un día fuimos? El ilustrativo y didáctico canal de los chicos de Wisecrack aborda esta cuestión en su popular serie '8-bit philosophy'.