La reconocida empresa desarrolladora de videojuegos californiana Blizzard Entertainment, responsable de otras exitosas franquicias como World of Warcraft, Diablo y Starcraft, estrenó la satisfactoria versión completa de Overwatch en mayo de este 2016. Como era de esperar, antes y después desplegó una intensa campaña de promoción del videojuego, que es de shooter en primera persona, y una de las aportaciones de dicha campaña fue una serie de cortometrajes animados sobre los personajes con los que se puede jugar en Overwatch, la cual se había anunciado en la BlizzCon de 2015 y cuenta parte de la historia de estos.

Son cinco cortos en total, de unos ocho minutos de duración, y fueron realizados por Aaron Keller y Jeff Kaplan, diseñadores del propio videojuego, y el segundo, también vicepresidente de Blizzard; y lo mínimo que se puede decir de ellos al margen de otras consideraciones es que son tan espectaculares como cabría suponer. Su premisa, el retorno de un viejo escuadrón internacional de héroes futuristas, poseedores de habilidades especiales y caídos en desgracia, para luchar contra el caos en el que vuelve a sumirse nuestro mundo.

El primero de los cortometrajes se titula, muy significativamente, Recall; se centra en el personaje de Winston, gorila superinteligente, si bien participan además el siniestro Reaper y, con brevedad, la aventurera Tracer; y deja claro que el tono de la serie es una mezcla de la grave trepidación del mismo videojuego y la emotividad, en varios casos nostálgica, que sirve para que el espectador empatice con estos héroes y le afecte lo que está contemplando: obvio, pero lo importante de esta aclaración es que no se trata de historias con la cáscara vacía o llena de frivolidad, aunque sean sencillas.

En Alive, como ya ocurría en el corto anterior, se cuela el aspecto político de la mitología de Overwatch, y ello viene de la mano de la ya mencionada Tracer, de la malévola Widowmaker, a quien pertenece este relato, y sobre todo, del monje ómnico Zenyatta, un androide librepensador y pretendidamente elocuente. No hay duda, por otra parte, de que hablamos del corto de mayor complejidad visual en la secuencia de acción, que se desarrolla sobre los tejados y las azoteas de Londres.

El tercer corto, titulado Dragons, lo protagonizan el arquero Hanzo y un cíborg que parece estar muy enterado de su mayor pesadumbre, e intercala con buena puntería la animación casi estática de dibujo clásico y la tridimensional en el encadenamiento de la narración, que es la más solemne de las cinco, quizá porque sigue o aprovecha la tónica occidental de ver siempre profundidad en las ideas, los sentimientos y los dramas de Oriente que muchos suponen que no se estila más que allí; con un resultado muy digno, por supuesto.

Hero nos presenta, en algún lugar latinoamericano, a una niña en problemas que conoce al Soldado: 76, un justiciero con máscara interesado en los tejemanejes de una banda de criminales. Es quizá el corto con menos alicientes del conjunto por su reducida proposición, pero se las apaña para resultar respetable porque su animación es tan eficiente como la del resto y, en verdad, no hay en él escollos que lo echen por tierra.

Realizado en memoria del animador Yvain Gnabro, lo curioso es que sea precisamente The Last Bastion, último de los cortometrajes, el que puede ser considerado el más conseguido de todos, teniendo en cuenta que lo protagoniza un robot y, caray, un pajarito, y que a cualquiera se le antojaría que sus necesidades narrativas lo eximen del lucimiento a que se presta la animación en las sacudidas constantes. Y, aun así, su detallismo en la imagen de a cuanto apunta, su planificación visual ajustada y su montaje matemático y la concisión y la irresistible ternura de su historia lo elevan sobre los demás hasta acercarlo muchísimo a las maravillas de Pixar, que suele sacar oro de la sencillez.

“Con Overwatch perpetuamos nuestra larga tradición de crear experiencias cinemáticas épicas, y hemos estado dando el callo en la serie de cortos animados”, explicó Blizzard en su momento, y está bien claro que no mienten. No sólo por el fruto de su trabajo: he aquí, como bonus, una muestra resumidísima de esta labor en otro de los avances que publicaron de estos cortos por los que, tras verlos, de veras dan ganas de jugar a Overwatch.

Actualización (04-11-16)

Blizzard ha estrenado Infiltration en la BlizzCon de este 2016, otro corto sobre un nuevo personaje llamado Sombra. En él repiten Reaper y Widowmaker, y no se trata de un trabajo muy destacable pero sí indudablemente decente.