La ingeniería genética es una práctica científica controvertida que, de todos modos, va proporcionando cada vez más beneficios a la humanidad, y eso que aún está en pañales. Uno de los hitos de esta ciencia es la clonación de animales, como la famosa oveja Dolly o de la mascota Copy Cat, y también ha sido objeto de interés para los cineastas, que la han usado como premisa o algo más para los guiones de sus películas.En Invasion of the Body Snatchers se vio una alegoría política que sus autores no pretendían

La primera que merece una mención es Invasion of the Body Snatchers (Don Siegel, 1956), la cual, si bien hace referencia mayormente al Doppelgänger o gemelo malvado, el método alienígena de duplicación de las personas sí es clónico y, de hecho, un clon es lo que se obtiene. Adapta una celebrada novela de Jack Finney, y su terrorífica historia trasladada al cine causó sensación en su momento, hasta el punto de que, por un lado, se vio en ella una contundente alegoría política sobre la Caza de Brujas o la propia amenaza comunista en la que ni Finney ni Siegel habían pensado siquiera.

Por otro, cuenta con varios remakes: Invasion of the Body Snatchers (Philip Kaufman, 1978), quizá la mejor y más espeluznante, pues la original se siente algo ingenua; Body Snatchers (Abel Ferrara, 1993), un despropósito de lo más risible cuyo bajísimo nivel intelectual resulta hasta admirable; y The Invasion (Oliver Hirschbiegel, 2007), que usa un enorme flashback y rápidos flashforwards, aporta un mayor posibilismo algo traidor y, a las reflexiones sobre la esencia personal y sus consecuencias en nuestro comportamiento, le añade la óptica histórica, política y global de la época presente, y poco más.

películas sobre clonación
'Invasion of the Body Snathers' - MGM

Otra novela, en este caso de Ira Levin, es lo que adapta The Boys From Brazil (Franklin J. Schaffner, 1978), quizá la más lograda muestra del cine acerca de la clonación, que consigue horrorizar a los espectadores como ninguna otra, no sólo por la violencia que presenciamos o el propio hecho de la existencia de clones humanos en el mundo, sino muy en especial a causa de todas las implicaciones y terribles reminiscencias que ellos conllevan.Quizá la más lograda muestra del cine acerca de la clonación sea The Boys From Brazil

No podríamos olvidarnos tampoco de la celebérrima Jurassic Park (Steven Spielberg, 1996), basada en la novela de Michael Crichton, que asombró al mundo entero con sus dinosaurios traídos de vuelta y su entretenida y aterradora aventura. Multiplicity (Harold Ramis, 1996), por su parte, es una comedia simplona que arrancó alguna que otra carcajada en su día, pero demasiado tontorrona como para tomarla en serio como obra cinematográfica. A Alien Resurrection (Jean-Pierre Jeunet, 1997) no es que no haya que tomarla en serio; sin embargo, los caminos del exceso que transita hacen que se desmorone.

Tampoco podríamos esperar demasiado de The 6th Day (Roger Spottiswoode, 2000), la cual, tratando de forma explícita la clonación humana y la de mascotas, no deja de ser una peripecia de acción típica sin alicientes formales ni de ningún otro tipo. Star Trek: Nemesis (Stuart Baird, 2002) es la décima película de esta querida saga de ciencia ficción espacial, bastante decente y reflexiva sin sobresalir, y con un villano que trae de nuevo a colación a los Doppelgänger. Y la frialdad de Code 46 (Michael Winterbottom, 2003) no ayuda en absoluto a que interioricemos el drama ni a que la recordemos demasiado en los años posteriores a haberla visto.

películas sobre clonación
'Jurassic Park' - Universal Pictures, Amblin Entertainment

También de este siglo son la decepcionante It’s All About Love (Thomas Vinterberg, 2003), ese descarrilamiento que es Godsend (Nick Hamm, 2004), el misterio de The Island (Michael Bay, 2005), uno de los pocos filmes dignos e interesantes de su director, por mucho que acabe dándole a la pirotecnia que tanto le gusta, y The Clone Returns Home (Kanji Nakajima, 2008), sobria, elegante e impresionista y con elementos fantasmales.Aún estamos esperando por una película sobre los clones indiscutible y verdaderamente poderosa

Para algunos filmes, hablar de clonación refiriéndose a ellos supone hacer un spoiler como la copa de un pino, porque buena parte de su efectividad narrativa depende de que ello sea una sorpresa. Habiendo avisado de esto ahora, es ineludible nombrar a la contenida e intrigante aunque sobrestimada Moon (Duncan Jones, 2009) y a ese buen pasatiempo que es Oblivion (Joseph Kosinski, 2013).

Antes que esta última estaba Never Let Me Go (Mark Romanek, 2010), un doloroso drama romántico, según la novela de Kazuo Ishiguro, con trazas de ciencia ficción bastante respetable, y la valiente e insólita Womb (Benedek Fliegauf, 2010). No obstante, es preciso indicar que aún estamos esperando por una película acerca de los clones indiscutible y verdaderamente poderosa, una obra de cine grande que supere las más estimables propuestas anteriores, como The Boys From Brazil o Jurassic Park, y lleve el asunto a lo más alto. Algún día llegará.